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Ante la
polémica causada en varios medios científicos
internacionales por la apresurada y arbitraria
clasificación de pandemia de la temida gripe H1N1, la
Organización Mundial de la Salud (OMS) intensifica sus
respuestas para justificar la decisión adoptada el
pasado año.
El pasado
martes, el director adjunto de ese organismo de la ONU,
Keiji Fukuda rechazó las acusaciones de que la
clasificación de la gripe H1N1 como pandemia fue
arbitraria.
En una
intervención ante el Consejo de Europa, el alto
funcionario afirmó que la aparición y propagación del
virus que causó la actual pandemia están científicamente
documentadas.
Reto
para los países en desarrollo
“Etiquetarla de falsa es ignorar la historia reciente y
la ciencia y trivializar las muertes de más de 14.000
personas y las numerosas enfermedades graves de otros”,
agregó Fukuda.
Dijo que el mundo continuará afrontando numerosos retos
de salud y que los recursos, sobre todo los de los
países en desarrollo, son limitados.
Fukuda afirmó que encontrar maneras de mejorar las
respuestas a esos retos es una responsabilidad
compartida de los Estados miembros y de las
organizaciones, como la Asamblea Parlamentaria del
Consejo de Europa, así como la OMS.
Actuar
con cautela
Por otra
parte, cabe recordar que ante la reciente reunión de la
Junta Ejecutiva de la OMS, celebrada en Ginebra, su
directora, Margaret Chan, señaló que lo peor podría
haber pasado.
A su
juicio, es necesario seguir actuando con cautela para
afrontar la pandemia de la gripe A (H1N1) y no bajar la
guardia hasta que termine la época de influenza.
“No sería prudente llegar a una conclusión firme antes
de abril, cuando la época de influenza común
generalmente llega a su fin”, dijo Chan.
A la
espera de la evolución en el hemisferio sur
Agregó que tampoco se puede predecir lo que ocurrirá de
aquí a fin de año, cuando comienza la época de influenza
en el hemisferio sur, que es cuando el virus es más
contagioso.
Chan consideró afortunado que el virus no haya mutado a
una cepa más virulenta; que no se haya diseminado la
resistencia al oseltamivir; y que la vacuna haya
resultado ser eficaz y segura.
El A(H1N1) ha causado la muerte de más de 13.500
personas en todo el mundo desde su aparición en abril
del año pasado, pero disidentes del mundo científico,
afirman que las muertes no justifican su clasificación
de pandemia y veladamente denuncian el gran negocio que
realizan las firmas farmacéuticas, al imponer de cierta
forma, la obligación de vacunarse.
Swisslatin
(28.01.2010) |