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Hasta ahora la
aparición de la gripe A1HN1, que ha ocupado las primeras
planas de la actualidad, había hecho olvidar otras
epidemias que acechan a la humanidad, como es el caso
del sarampión, que sigue causando víctimas y la OMS teme
por su recrudescencia.
Según las
estadísticas dadas a conocer este
jueves en Ginebra relacionadas con el programa
“Iniciativa de Lucha contra el Sarampión” se registra un
descenso del 78% en el número mundial de defunciones por
sarampión entre 2000 y 2008.
De las 733.000
víctimas registradas en 2000, la cifra ha bajado en el
2008 a 164.000 fallecimientos en todo el mundo.
No bajar la
guardia
Sin embargo,
los expertos en inmunización mundial consultados por la
organización Mundial de la Salud (OMS) alertan acerca de
la posible recrudescencia de la mortalidad por sarampión
si no se mantienen las actividades de vacunación.
Salvo una,
todas las regiones han logrado el objetivo de la ONU de
reducir en un 90% la mortalidad por sarampión entre 2000
y 2010, y ello dos años antes de la meta
prevista.
La vacunación
de casi 700 millones de niños mediante campañas de
inmunización a gran escala y el aumento de la cobertura
de la inmunización sistemática han prevenido 4,3
millones de muertes por sarampión en menos de un
decenio, según la OMS.
Pero se advierten signos de que el ímpetu de las
campañas ha disminuido», dijo Margaret Chan, Directora
General de la OMS. «Se trata de una enfermedad muy
contagiosa, que puede aprovechar rápidamente cualquier
decaimiento de las actividades.»
Amenaza de reaparición
«Pese a los impresionantes progresos realizados a escala
mundial, cada día mueren más de 400 niños», ha declarado
el Dr. Thomas R. Frieden, Director de los Centros para
el Control y la Prevención de Enfermedades, de los
Estados Unidos de América. «El sarampión puede estar
rápidamente de vuelta si no seguimos realizando
progresos, como ocurrió en los Estados
Unidos entre 1989 y 1991, cuando se produjeron 55.000
casos y más de 130 defunciones.»
El sarampión es una de las enfermedades más contagiosas,
y una de las causas principales de mortalidad entre los
niños a escala mundial. Si no se vacunan, incluso los
niños sanos y bien alimentados pueden contraer la
enfermedad y sufrir graves complicaciones tales como
neumonía, diarrea y encefalitis (una peligrosa infección
cerebral causante de inflamación).
En las poblaciones vulnerables, (países pobres del
tercer Mundo) la enfermedad puede ser mortal, de ahí que
la inmensa mayoría de las defunciones se registren en
los países en desarrollo.
Falta dinero
La Fundación pro Naciones Unidas, dice que para
proseguir con la campaña de vacunación faltan recursos
financieros, lo que podría poner en peligro el objetivo
de su erradicación total y evitar así su reaparición.
En efecto, la Iniciativa de Lucha contra el Sarampión
afronta un déficit de financiación de US$ 59 millones en
2010, que, si no se resuelve, podría favorecer una
recrudescencia de la mortalidad.
Los expertos en inmunización temen que el efecto
combinado de la disminución del compromiso político y
financiero provoque alrededor de 1,7 millones de
defunciones relacionadas con el sarampión entre 2010 y
2013, de ellas más de medio millón tan solo en 2013 (en
2008 se registraron 164 000).
La región que puede poner en peligro la consecución del
objetivo para 2010 es Asia Sudoriental, donde se
encuentran países tan populosos como la India, Indonesia
y Bangladesh y en la que la mortalidad por sarampión ha
registrado una disminución de solamente el 46% entre
2000 y 2008. El retraso de la realización de campañas de
vacunación a gran escala en la India, el país que
acumula la mayoría de las defunciones por sarampión, es
responsable en gran medida de la modestia de los
progresos.
Swisslatin
(4.12.2009) |