|
La evolución de la pandemia de gripe A (H1N1) ha
obligado a la Organización Mundial de la Salud a
modificar la forma de enfocar la situación, comenzando
por los datos necesarios para evaluar los riesgos, tanto
en los países afectados como a nivel mundial.
En estos momentos la OMS considera que es inevitable que
la pandemia siga propagándose en los países afectados y
llegue a otros, un hecho avalado por la experiencia,
explican los expertos del organismo con sede en Ginebra.
Faltan pruebas de laboratorio
“El creciente número de casos registrados en muchos
países con transmisión comunitaria sostenida está
haciendo que a muchos de ellos les resulte
extremadamente difícil, cuando no imposible,
confirmarlos mediante pruebas de laboratorio”, afirma
la OMS.
Por otro lado, en los países afectados el recuento de
los casos ha dejado de ser esencial tanto para vigilar
el nivel o la naturaleza de los riesgos asociados al
virus pandémico como para orientar la aplicación de las
medidas de respuesta más apropiadas.
Es necesario mantener la vigilancia
Esta pandemia se ha caracterizado hasta ahora por la
levedad de los síntomas en la gran mayoría de los
pacientes, que generalmente se recuperan en el término
de una semana, incluso sin tratamiento médico. Sin
embargo, es preciso que todos los países mantengan una
estricta vigilancia para detectar cualquier evento
inusual, como por ejemplo casos graves o mortales de
infección por el virus pandémico (H1N1) 2009.
Lo mismo en casos de enfermedad respiratoria que
requieran hospitalización, o cuadros clínicos
inhabituales asociados a una especial gravedad o
mortalidad.
Otros posibles indicios de cambio del actual perfil de
actividad gripal sería la aparición de pautas de
transmisión nuevas por inesperadas, inusuales o muy
marcadas.
Comportamientos sociales a vigilar
Entre las señales a vigilar cabe citar los picos de
absentismo escolar o laboral, o una mayor gravedad de
los cuadros clínicos, delatada quizá por una mayor
afluencia a los servicios de urgencias.
En general, el hecho de que los servicios de salud
tengan dificultades para atender los casos es señal de
que están sufriendo tensiones, pero también puede
reflejar que se ha producido un aumento del número o la
gravedad de los casos.
Una estrategia centrada en la detección, la confirmación
de laboratorio y la investigación de todos los casos,
incluidos los leves, exige ingentes recursos. En algunos
países esa estrategia está absorbiendo la mayor parte de
los medios de laboratorio y la capacidad de respuestas
nacionales, y deja poco margen para la vigilancia e
investigación de los casos graves y otros eventos
excepcionales.
No habrá lista de casos
Esta situación ha hecho que la OMS haya decidido de no
publicar a partir de ahora, las listas globales con las
cifras de los casos confirmados en cada país. Sin
embargo, como parte de la labor continuada de
documentación de la propagación mundial del virus
pandémico H1N1, se proporcionarán actualizaciones
regulares sobre la situación en los países recientemente
afectados.
La OMS seguirá pidiendo a esos países que notifiquen los
primeros casos confirmados y que, en la medida de lo
posible, suministren cifras agregadas semanales del
número de casos y datos epidemiológicos descriptivos de
los primeros casos.
En adelante lo países no están obligados a notificar a
la OMS cada uno de los casos y muertes confirmados en
laboratorio.
Por último, el seguimiento de las características
virológicas del virus pandémico será una actividad
importante a lo largo de la pandemia, bajo sistemas de
vigilancia por laboratorio de comprobada eficacia para
monitorear los virus gripales estacionales.
Para la OMS es clave confirmar que la actividad gripal
corresponde al virus pandémico y para detectar cualquier
cambio del virus con posibles implicaciones para el
manejo de los casos y el desarrollo de vacunas.
Swisslatin / prensa OMS
(21.07.2009)
|