La gripe A[H1N1] sigue funcionando como
cortina de humo para rezagar otros problemas acuciantes
que atraviesan los países en desarrollo, como la falta
de agua, que provoca anualmente 1,6 millones de muertes,
sin que se movilicen los mismos recursos como ocurre
ahora con la llamada gripe porcina.
Un informe del Consejo de Derechos
Humanos (CDH), que se presentó en la pasada reunión de
Ginebra, revela que la falta de acceso al agua y su
saneamiento provoca casi dos millones de muertes al año
en el mundo.
Sin embargo, el detallado informe no
consiguió provocar el mismo tipo de alarma en la opinión
pública ni en los gobiernos, como la desatada en torno a
la eventual pandemia de influenza A[H1N1].
Una
bomba a mediano plazo
Y no es la primera vez que el caso del
agua ha sido evocado. En varias oportunidades, expertos
han advertido que el recurso puede convertirse en la
manzana de la discordia de la humanidad en un futuro
cercano.
La alerta ya ha sido dada en otras
ocasiones por otros expertos, como la representante de
la Organización de Naciones Unidas para el Derecho al
Agua y al Saneamiento, Catarina de Albuquerque, que
presentó el informe ante el Consejo de los Derechos
Humanos.
La experta señaló además, que el acceso
a mejores servicios de saneamiento es una promesa
incumplida por los gobiernos y organismos
internacionales que trabajan en el campo del desarrollo,
hacia el casi el 40 por ciento de la población mundial.
Agua y
sanidad
Alburquerque, expuso que el 23 por
ciento de los residentes en nuestro planeta hace sus
necesidades fisiológicas al aire libre, lo cual pone en
peligro la salud de toda la humanidad. "Es mayor la
incidencia de las enfermedades diarreicas, incluido el
cólera, así como las infecciones por gusanos y la
hepatitis", recalcó la funcionaria.
La resolución de los problemas del agua,
"está ligada a una verdadera voluntad política de los
diferentes actores y Estados", agregó.
Por su parte, la Organización Mundial de
la Salud (OMS) indicó en un reciente análisis que el
acceso a un mejor saneamiento del agua disminuiría en un
32 por ciento las enfermedades diarreicas y también
puede mejorar los niveles de asistencia a las escuelas.
Contraste en la movilización de recursos
En la comparación asumida por la
comunidad internacional frente a la llamada gripe
porcina, llama la atención la rapidez en que los Estados
han movilizado recursos financieros para abastecerse de
medicamentos antivirales, muchos de los cuales tal vez
nunca se utilicen.
En cambio, como ocurrió también en el
Foro Mundial del Agua, que se celebró en Estambul del 16
al 22 de marzo pasado, fue imposible que los estados más
pobres del mundo, pudieran conseguir financiación para
proyectos de infraestructuras hidráulicas y atraer
conocimiento de vanguardia en la materia.
Niños
las principales víctimas
La alarma por el acceso al agua también
fue dada por los participantes en el simposio "El agua:
fuente de conflictos", realizado recientemente en Berna,
que concluyó que la falta de acceso al vital elemento,
genera en casi todas las regiones del planeta diferentes
tipos de confrontaciones, por lo que el recurso será el
motivo de las guerras del futuro.
La OMS también ha señalado que mil 200
millones de personas en el planeta no cuentan en la
actualidad con agua potable, mientras que cuatro mil
niños menores de 5 años mueren diariamente a causa de la
situación.
Pero esta situación no asusta tanto como
los casos diarios de personas asignadas en cuarentena,
sospechosos de haber contraído la gripe A[H1N1]. Tal vez
ocurra cuando un día el agua comience a faltar en los
países altamente desarrollados.