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El Palacio de las Naciones de Ginebra alberga la biblioteca más grande del mundo (foto archivo)

Los laberintos de la biblioteca de la ONU albergan la memoria del mundo

Visita guiada a través de bóvedas de libros, salas de archivos y documentos que conforman la historia contemporánea.

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El pasado 28 de abril los archivos de la Sociedad de Naciones, el órgano precursor de la ONU, pasaron a integrar al registro de la memoria del mundo de la UNESCO, un hito en el aporte a la historia global contemporánea.

La semana pasada, con ocasión del día Internacional de la Prensa, la Biblioteca del Palacio de las Naciones abrió sus puertas con visitas guiadas para periodistas para mostrar su gran tesoro de cientos de miles de libros, documentos y valiosos archivos que conservan la memoria del mundo. Ocasión para presentar la nueva guía de recursos electrónica, que facilita la búsqueda de catálogos y documentos a través de Internet.

De las salas de lectura a los ciberespacios

Cristina Giordano, encargada de la referencia general de la biblioteca, dirigió la visita que se inició en la sala de periódicos del tercer piso, donde se encuentran almacenados los 52 principales diarios y mil revistas del mundo. En la biblioteca y las diferentes salas hay en total 9 mil periódicos, los que pueden ser consultados por todo tipo de público.

Otro espacio lo constituye la “Sala de estadísticas”, donde se pueden consultar los principales anuarios estadísticos de los países miembros de las Naciones Unidas.

Es una obligación de los Estados entregar a la ONU sus datos estadísticos, lo que constituye una base importante para el trabajo de compilación y de informes de otros organismos internacionales como el banco Mundial, y el FMI”, precisa Cristina Giordano.

Entre estas dos salas funciona un ciberespacio, como los hay también en las otras salas, lo que marca la entrada en el mundo de la informática y de la red de esta biblioteca única en su género en el mundo.

Aquí se puede consultar el catalogo en línea de documentos oficiales y utilizar Internet a discreción. Este silencioso espacio es también un lugar de recogimiento, de descanso, “un lugar de calma donde las personas puede venir también para reposarse, para meditar, escribir y leer tranquilamente”, nos explica nuestra guía.

La sala más consultada de la biblioteca

Un tercer espacio está conformado por la “Sala jurídica y política”. La más consultada, aquí se encuentran todos los documentos relacionados con los Derechos Humanos, los principales anuarios jurídicos del mundo, colecciones de tratados internacionales registrados en la Secretaría de la ONU, libros sobre legislaciones y los originales de constituciones de algunos países.

Aqui se encuentran documentos de la Comisión de Derecho Internacional de la ONU, que se reúne durante el verano y la colección representa un gran aporte a su trabajo de investigación”, precisa Cristina Giordano.

La visita prosigue en la “Sala Económica y Social”, donde se encuentran documentos sobre la emigración, las mujeres, el medio ambiente y por cierto documentos relacionados con las cuestiones económicas y sociales, y varias colecciones de documentos de la Unión Europea. También se encuentran las principales revistas económicas del mundo.

La sala de préstamos el “corazón” de la biblioteca

En el primer piso se sitúa el espacio de los “Recursos electrónicos” de la biblioteca a disposición de los periodistas, y recientemente actualizada con posibilidades de búsquedas en línea y de consultas por Internet a todas las bases de datos.

Por aquí se llega al gran espacio que constituye la “Sala de préstamos”, el corazón mismo de la biblioteca.

Este enorme espacio cuenta con bóvedas de 10 pisos donde se almacenan más de un millón de libros, 4000 periódicos, 500.000 publicaciones gubernamentales, y 4 millones de documentos oficiales de la ONU.

Libros recientemente comprados son puestos a disposición en los estantes para que el público los consulte durante sus visitas. Pero, la mayoría de las colecciones no se encuentran a disposición libre como ocurre en las otras salas, sino que están ordenados y clasificados en las bodegas.

Los documentos que no se encuentran en la sala se pueden identificar y luego solicitar al servicio de préstamo, donde no hay mucha espera debido a su eficiente sistema de clasificación”, explica Cristina Giordano.

Las personas interesadas en consultar estos archivos pueden obtener una cuenta, un código, que permite hacer los pedidos de manera electrónica, en línea, sin pérdida de tiempo. Las personas que no viven en Ginebra tienen que venir a consultar directamente, pues los préstamos para el exterior están reservados sólo para los funcionarios, las misiones permanentes, y los periodistas acreditados, que pueden llevarse hasta 20 libros para consultarlos durante un mes.

Pero en el tercer piso de la biblioteca existe la posibilidad de verse atribuido un escritorio y así los investigadores pueden realizar sus trabajos cuando son a largo plazo, conservando sus libros durante el tiempo que sea necesario.

Un espacio cultural abierto

En la sala de préstamos funciona lo que se llama la “Colección artística y cultural”, pues la librería tiene además como misión de promover el diálogo entre las culturas, y en colaboración con las misiones se organizan exposiciones, festivales de cine, y otras manifestaciones culturales. “Aquí se encuentran las donaciones efectuadas por los exponentes y artistas que han participado en las diferentes manifestaciones realizadas”, agrega Cristina Giordano (en la foto).

Es en la planta baja donde se encuentran todos los documentos de la ONU, desde la fundación, colección de documentos oficiales, gacetas, cada obra esta clasificada de manera que los bibliotecarios la pueden encontrar fácilmente. “Tenemos una colección de libros raros que remonta al siglo XV, comprados durante la época de la fundación de la Sociedad de Naciones, precursora de la ONU”, subraya nuestra guía.

En este mismo sector se sitúa la “Sala de referencia”, reformado en 1997 por el arquitecto español Bustamante, que decidió la creación de un gran ciberespacio abierto al público con acceso a Internet y donde se puede acceder a la base de datos, con más de 50 mil documentos escaneados y las principales enciclopedias y anuarios de países en consulta libre.

La biblioteca de la ONU, fue una de las primeras organizaciones internacionales que abrió un espacio de este tipo, lo que cambió el concepto de servicio público”, explica la guía.

En su pasillo central está el lugar de exposiciones temáticas, como por ejemplo la inaugurada el pasado 23 de abril consagrada al "Día Mundial del libro económico, con ediciones muy antiguas, como la obra de Robert Malthus, ensayo sobre la población escrito en 1803, el primer estudio sobre la demografía, que fija el limite demográfico en función de los recursos económicos del planeta.

El “UN Corner”

La visita concluye en lo que muchos consideran el “corazón del sistema”, el “UN Corner”, la sala de documentos, donde se encuentra la información rápida sobre la ONU, con obras de referencia básica, como la carta de las Naciones Unidas, y sus diferentes comentarios, enciclopedias sobre la ONU, y los comunicados y resoluciones de todos los órganos de Naciones Unidas. “Hay más de 4 millones de documentos en todos los idiomas oficiales de la ONU, y todos los anuarios”, precisa Cristina Giordano.

En un rincón, (lo que justifica lo de “UN Coner”, descubrimos una discreta Sala reservada especialmente para los diplomáticos acreditados, donde pueden investigar y trabajar con toda tranquilidad, bien protegidos por guardias de seguridad, siempre con el ojo atento, y al abrigo de miradas indiscretas. La privacidad, el sello que garantiza Suiza y en particular la ciudad de Ginebra, protestante y austera dentro de su cosmopolitismo.

Swisslatin / Alberto Dufey (7.05.2010)

 
 
 
 

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