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Muchos
saben que Jacobo Arbenz Guzmán, el primer presidente socialista de
Guatemala, derrocado en 1954 por la intervención norteamericana, era
de origen suizo. Pero no pocos ignoran que su tentativa de refugiarse
en Suiza fracasó por culpa de las leyes en vigor en esa época.
Jacobo
Arbenz nacido en Quezaltenango el 14 de septiembre de 1913, era hijo
de Jacob un farmacéutico suizo inmigrado en 1901, originario de Andelfingen,
cantón de Zurich
y
de la maestra, Octavia Guzmán, una mestiza guatemalteca.
Tras
su derrocamiento en 1954 Arbenz y su esposa pidieron al gobierno suizo
que los acogiera, aduciendo su condición de hijo de suizo nacido en
el extranjero. Pero las autoridades helvéticas actuaron con cautela
para no indisponer a los Estados Unidos.
Víctima
de la guerra fría
Cabe
recordar que Arbenz había expropiado las tierras pertenecientes a la
United Fruit Company, y era visto como la extensión del comunismo
soviético en América Latina. En un contexto de “guerra fría”
las autoridades suizas le respondieron que en virtud de la reciente
entrada en vigor de la ley de la nacionalidad de 1953, Arbenz había
perdido la nacionalidad de su padre.
Cabe
recordar que esa ley puso término a la transmisión automática de la
nacionalidad suiza para los hijos nacidos en el extranjero.
Jacobo
Arbenz sufrió el suicidio de su padre cuando era muy joven por lo que
nunca fue inscrito en los registros consulares de la embajada suiza en
Guatemala. La nueva ley de la nacionalidad entrada en vigor el mismo año
1954 estipulaba que para recuperar la nacionalidad debía presentar
una demanda de reintegración.
Arbenz
completó los formularios, pero las autoridades suizas le pidieron la
renuncia a la nacionalidad guatemalteca, para evitar que el derrocado
presidente no condujera desde Suiza sus actividades políticas
organizando la resistencia.
Por
cierto el derrocado presidente no aceptó esa exigencia, pues a su
juicio habría el fin de su carrera política.
Tampoco
beneficio de la ley de asilo
Tampoco
pudo beneficiar del asilo político porque Suiza aún no ratificaba el
convenio de 1951 del recién creado Alto Comisionado de la ONU para
los refugiados, (ACNUR), convenio que además fue diseñado para
proteger a las personas que escapaban de los regímenes comunitas de
Europa del Este.
Tal
vez el destino del depuesto presidente habría sido otro si su patria
de origen lo hubiera recibido en su exilio. También habría sido el
primer personaje latinoamericano importante en recibir asilo político
en Suiza.
Refugio
en Praga
Arbenz iniciaría entonces un largo peregrinaje en el
exilio que lo conduciría primeramente a París, donde esperó que el
gobierno de la entonces Checoslovaquia le acordara el asilo político.
Enseguida viajará a la Unión Soviética donde consiguió educación
para sus hijos.
De Moscú se fue a China, de donde regresó a la URSS, pero
luego solicitó asilo en Uruguay, viviendo en Montevideo desde 1957 a
1960, año en que Fidel Castro le invitó a residir en Cuba para
organizar la resistencia.
Retorno tardío a Suiza
Pero en Cuba Arbenz no acomodó en los nuevos planes de la
lucha de guerrillas y sin respaldo político decidió de abandonar la
isla caribeña a fines de 1960. Esta vez su demanda de residir en
Suiza fue aceptada, pues el activo político ya había dejado de ser
un peligro marxista.
Arbenz se marcha de Cuba para Suiza, estableciéndose
en Lucerna, donde vivió solo y alcoholizado durante 4 años (su
esposa salvadoreña
Maria
Cristina Vilanova, ya lo había abandonado y su hija mayor Arabella, se había
suicidado en Colombia).
Pensando que su rehabilitación política pasaba por el
retorno a Guatemala, abandona Suiza con destino a México, donde
reanuda sus contactos políticos y prepara su ingreso al país, pero
ese objetivo no se realizó, pues Arbenz murió en tierras mexicanas
el 27 de enero de 1971 de un paro cardiáco.
La
herencia política para el hijo
Por
su parte el hijo Jacobo Arbenz Vilanova, tras vivir fuera de su patria
por casi 50 años, más de la mitad de ese tiempo en Costa Rica,
regresó a Guatemala y volvió a inmiscuirse en la política.
En
el 2003 será proclamado como aspirante a la primera magistratura por
la Democracia Cristiana Guatemalteca (DCG) y no dejará durante la
campaña de hacer referencias a las reformas que medio siglo atrás,
su padre impulsara en el terreno agrario.
Swisslatin
/ Alberto Dufey
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