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Sólo un caso de demanda de asistencia financiera
para la repatriación de una familia registró durante
el 2008 la Embajada suiza en Argentina luego de la
entrada en vigor, en el 2006, de la nueva ley sobre
la nacionalidad.
Finalmente la temida avalancha de demanda de
asistencia financiera de los nuevos suizos en
Argentina no ha tenido lugar y tampoco es tal el
retorno masivo de los descendientes suizos que
acaban de recuperar la nacionalidad de sus
ancestros. Sólo una familia pidió ayuda económica
para ser repatriada, según datos de la
representación diplomática en Buenos Aires.
Néstor Braillard, presidente de la Federación de
Asociaciones Suizas de la República Argentina,
informó que desde que los nietos y bisnietos de
emigrantes suizos pueden obtener la nacionalidad
helvética por la vía de la naturalización
facilitada, actualmente son casi 16 mil los que
tienen la doble ciudadanía.
Poca ayuda social
En cuanto a los retornos de jóvenes, en el 2008 sólo
una veintena de personas se han instalado por su
cuenta en los territorios de la Confederación, la
mayoría diplomados establecidos en los cantones de
Ginebra y del Valais.
El Servicio de ayuda social a los suizos de retorno
del extranjero del Hospicio General de Ginebra, ha
registrado sólo 50 demandas de asistencia desde que
entró en vigor la nueva ley, en el 2006, por lo que
se puede afirmar que no ha habido avalancha de
retornados de la Argentina, como lo sostienen
partidos políticos de la derecha nacionalista.
Según estimaciones oficiales, un poco más de 10 mil
personas de origen suizo no han presentando aún la
demanda de naturalización facilitada que permite la
nueva ley, ya sea por problemas financieros, o por
no cumplir con los requisitos de la realización de 3
viajes, una exigencia ad-hoc que introdujo la
Oficina Federal de Migraciones.
Esta medida ha sido cuestionada por 26
parlamentarios federales por considerarla
discriminatoria precisamente para candidatos de
países alejados como Argentina y Chile, exigencia
que es considerada por algunas asociaciones de
suizos, como un nuevo obstáculo para impedir que
personas con pocos medios económicos adquieran la
nacionalidad de sus ancestros.
No olvidar el aporte de los inmigrantes suizos
Por encima de la búsqueda del pasaporte suizo, para
Braillard es importante que la gente sepa que,
además de ser los primeros en formar colonias en el
país, los suizos realizaron numerosos aportes
culturales, industriales y comerciales y que la
mayoría de ellos llegó al país con “la mentalidad de
quedarse a trabajar acá, de hecho sus hijos
aprendían directamente el idioma español”, dijo.
La comunidad suiza en Argentina es la más importante
de Latinoamérica. Las primeras colonias suizas se
establecieron alrededor de 1856 en Baradero, Buenos
Aires, y Esperanza, Santa Fe, y unos años después en
Entre Ríos. Pero a mediados de la década del 30, ya
en el siglo XX, nuevas camadas se dispersaron por
Misiones y el sur del país, conformando comunidades
que fueron dando paso a las asociaciones de suizos
que hoy se encuentran en varios puntos de Argentina.
La federación que preside Braillard reúne a 28 de
estas asociaciones, 21 en forma activa y siete
adherentes y se encuentra en este momento en una
etapa de expansión, luego de haber sido refundada en
2002.
Intercambio de jóvenes
“La Federación estuvo muchos años sin actividad, y
gracias al apoyo de la Embajada Suiza nos volvimos a
poner en movimiento en octubre de 2002. Desde
entonces no paramos de sumar. El único problema que
tenemos es que el país es muy grande y cuesta que
todos estén presentes en las reuniones”, contó.
Además de las actividades culturales, desde la
Federación se intenta promover el intercambio de
jóvenes entre ambos países para que puedan obtener
becas de estudio. “Nuestro trabajo se da en una
doble dirección y lo que buscamos es articular los
contactos entre los interesados y las instituciones
correspondientes”, explicó.
Las asociaciones por separado también desarrollan
una importante tarea cultural a la vez que promueven
“hermanamientos” con pueblos suizos que consisten en
facilitar la fluidez de intercambio, incluso en lo
comercial.
Swisslatin /
(13.01.2009)
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