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Para el gran público pasó casi desapercibido la
reinauguración del monumento a Rodó realizada el
pasado 3 noviembre en el parque que lleva su nombre
en Montevideo, la capital del Uruguay.
Una sencilla ceremonia rescató del olvido y de los
destrozos una de las obras del destacado maestro
uruguayo de origen suizo, José Belloni; el monumento
a Rodó, una fabulosa escultura que hace parte del
patrimonio cultural de la ciudad y que marca la
impronta de la presencia suiza en este país de
fuerte inmigración helvética.
La obra fue reconstruida por la persona más indicada
para hacerlo: su nieto José A. Belloni, también
escultor como su padre y su abuelo. El continuador
de su memoria.
Testimonio de la investigadora Sonia Ziegler
“Sé de su lucha, de su esfuerzo, de sus desvelos y
también de su dolor al ver cómo había quedado el
monumento que tanto cariño y cuidado puso su
abuelo”, expresó a Swisslatin la historiadora de
origen suizo Sonia Ziegler.
“Este cambio es el comienzo de un camino iniciado
por las autoridades municipales para revalorizar y
proteger el valioso patrimonio cultural existente en
parques y paseos de la ciudad y continuará con “La
Carreta”- la obra consagratoria de Belloni- que se
halla en el parque Batlle y Ordóñez”, agregó.
La historiadora, autora del libro “Suizos en
Uruguay” destacó el hecho que durante la ceremonia
de restauración fue muy reconfortante ver niños
entre los presentes, algunos muy pequeños como los
del Jardín que funciona actualmente donde era el
taller del artista.
Heredero de la memoria del ancestro
En particular resultó de fuerte contenido emotivo y
simbólico, la participación en el evento de una
numerosa delegación de niños proveniente de la
Escuela “José Belloni” de La Paz, Canelones, de la
cual fue alumno el escultor de origen tesinés.
También ha sido importante el trabajo de rescate
patrimonial del artista realizado por su nieto, el
también escultor que lleva su nombre José A. Belloni,
heredero de su memoria y continuador de su obra en
el Uruguay.
Impronta de la suiza italiana
José Belloni hijo de inmigrantes suizos (Tesino),
nació en Uruguay el 12 de septiembre de 1882. Su
familia regresó a Europa en 1890 y se radicó en
Suiza donde comenzó su carrera artística en la
Escuela Cantonal de Arte de Lugano con el maestro
Luis Vasseli, en la Escuela Profesional de dicha
ciudad.
Según la enciclopedia Wikipedia, una vez vuelto al
Uruguay, Belloni obtuvo por concurso una beca de
escultura en el año 1899. Regresó a Europa,
concurriendo a la Academia de Munich, enviando
anualmente sus trabajos a las exposiciones de esa
ciudad, como asimismo a las de Roma, Ginebra,
Budapest, Lugano, Lausana y Neuchâtel. Enseñó dibujo
profesional en Tesino (Suiza).
Finalizada su beca regresó a Montevideo, donde fue
designado por la Comisión del Círculo Fomento de
Bellas Artes, para dirigir las clases de modelado y
de dibujo ornamental, cargo que ocupó hasta el año
1914.
En el año 1910
obtuvo una medalla de plata por su obra "Angustia"
en
la exposición de Arte del Centenario Argentino,
En1914, realizó el monumento a la memoria del pintor
uruguayo Carlos María de Herrera, ubicado en el
Paseo del Prado. Dentro de su vastísima obra cabe
mencionar el monumento a "La Carreta", emplazado en
el Parque Batlle y Ordoñez, una de las más
admirables obras del género escultórico, que
alcanzara justa fama universal, así como "La
Diligencia", ubicada en el Prado.
De Rodó a Guillermo Tell
Es también autor de algunas figuras decorativas del
Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo
y de bajorrelieves que se hallan al frente de dicho
edificio.
Paralelamente a su producción artística se desempeñó
en la docencia, al frente de la clase de modelado y
dibujo al natural y modelo vivo en la Facultad de
Arquitectura. Una desbordante tarea de taller
absorbió lo mejor del genio creador del artista.
Entre las diversas esculturas ubicadas en diferentes
lugares públicos de Montevideo destacan los
monumentos a Ansina, Juan Manuel Blanes, Dr. Julio
Carrere, El Aguatero, El Entrevero, Dr. Luis Morquio,
Nuevos Rumbos, José Enrique Rodó, Guillermo Tell y
María Eugenia Vaz Ferreira.
Swisslatin
(15.11.2008)
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