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En medio de la tormenta desatada
en Ginebra por el fracaso del sistema educacional en la integración
de los extranjeros, la Asociación
Centro Cultural Latinoamericano "Tierra Incógnita" reafirma
su aporte basado en la autogestión.
Dentro del paisaje multi-étnico que caracteriza al cantón
de Ginebra, “Tierra Incógnita” enfrenta su tercer año de
existencia comprometido en la difusión de contenidos con fuerte
proyección social. Un trabajo que destaca por su coherencia filosófica,
un concepto de trabajo basado en el trabajo de equipo y la autogestión.
La
librería Albatros, la agencia de viajes y el espacio
cine-conferencias y teatro, constituyen los tres pilares fundamentales
de la asociación cultural Tierra Incógnita. Un conjunto que se
concibe como un nexo entre extranjeros y suizos. Pero más que nada,
un punto clave donde se proyectan las actividades latinoamericanas en
Ginebra.
Identidad
y reflexión
“Los latinoamericanos
encuentran en “Tierra Incógnita” elementos culturales y un
espacio donde también pueden
cuestionarse, reubicar un poco su
identidad y reflexionar acerca de ella y de su relación con los
suizos”, señala Yasmina Tippenhauer, cuando se le pregunta que
explique el objetivo de ese centro cultural.
Yasmina Tippenhauer, es una de
las fundadoras de Tierra Incógnita, una suiza nacida en Venezuela
pero criada en el Perú, que no oculta su satisfacción por lo que han
logrado y por el espacio que se han ganado dentro del universo
sociocultural ginebrino.
“La filosofía del proyecto me
parece mejor de lo que imaginamos al comienzo. Fue una máquina que se
lanzó con muy buenas ondas y eso ha ido generando encuentros,
contactos, respuestas. La gente ha
sido muy solidaria con nosotros”, sostiene.
La independencia a cualquier
precio
“Nuestra filosofía sigue
siendo no depender de nadie en la medida de lo posible, no depender de
subvenciones, porque eso nos da una
gran libertad, no depender de oscilaciones políticas que nos
entorpecerían el proyecto”, afirma. Pero reconoce que es necesario
contar con un mínimo de financiamiento que les asegure funcionar.
“La idea es de continuar
trabajando en autogestión y así generar recursos suficientes
de las ventas, de los subarriendos, de la librería y de la agencia de
viajes. Pero eso no quita que un
día vamos a efectuar demandas de subvención porque ofrecemos actividades gratuitas y también pagamos
impuestos. Entonces pensamos que es un derecho de recibir
subvenciones, pero no son vitales”, agrega.
Bajar el perfil negativo que
se tiene de los latinos
“Continuamos proponiendo
actividades de reflexión, talleres, como salud y migración, donde la
idea es denunciar un poco lo que está sucediendo, que hay recortes
presupuestarios en todas partes y entonces son las comunidades
extranjeras las que sufren primero”, subraya.
“Nuestro objetivo es difundir
nuestra cultura proponiendo incluso actividades gratuitas que
favorecen la integración de los latinoamericanos con la idea de
ayudarlos a tener información
más clara acerca de sus propios países y bajar un poco el cliché de
los aspectos negativos que los suizos tenían de los
latinoamericanos”, sostiene.
La responsable del centro
explica que desarrollan 5 actividades gratuitas por semana, como la
organización de cursos de francés a 1 franco, y el trabajo en red
con otras asociaciones y trabajadores sociales.
El trabajo de “Tierra Incógnita”
no se limita sólo a la comunidad Latinoaméricana, sino que también
busca un impacto en la sociedad suiza. Fue el caso de las recientes
votaciones cantonales sobre el voto a los extranjeros.
“Enviamos cartas a nuestros
socios que tenían la posibilidad de votar pidiéndoles que tomaran
posición. El voto para los extranjeros es un derecho, una cuestión
de justicia y que ayudará a la integración en la sociedad
ginebrina."
Apoyo a los sin papeles
Otro terreno donde Tierra Incógnita
milita activamente, es la regularización de los “sin papeles”, de
los ilegales. Yasmina Tippenahuer denuncia “la política de
desintegración” de los partidos de la derecha, que aplican leyes
nacionalistas y medidas económicas ultra liberales.
“Sobre los sin papeles tenemos una postura bien clara y
fuerte, decimos lo que pensamos, tratamos de ayudar a la gente a ser
mucho más consciente sobre lo que sucede, es decir, que tratamos de
hacerle tomar conciencia de quienes son y porqué están aquí. Ya que
sin o con papeles son personas que tienen derechos y dignidad”.
“Este país se ha construido a
través de emigraciones extranjeras, y entonces surge la pregunta de
¿quién es suizo realmente?. Había que recordarles que recientemente
muchos suizos se han ido al extranjero, Inglaterra, a países de
Europa del Este, EEUU, en condiciones de emigrantes, donde llegan a
pedir condiciones de vida mejor”.
Nuestro trabajo hacia los suizos
era recordarles que Suiza ha sido también un país de emigración en
los dos sentidos”, concluye.
Swisslatin
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