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Latinos en Suiza


Rodrigo Días lleva 17 años fomentando la cultura latinoamericana en Suiza a través de su librería ginebrina (foto SL)

Albatros, 30 años difundiendo a los escritores latinoamericanos en Ginebra

Entrevista con Rodrigo Díaz, editor y propietario de la librería, principal referencia cultural de latinos en Suiza.

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Rodrigo Díaz nació en la capital peruana, Lima y reside en Ginebra hace 20 años, es el director y propietario de la librería Albatros, un icono en Suiza de la difusión de libros y autores latinoamericanos en Suiza, que el próximo año festeja su 30° aniversario.

Pero antes de llegar a Ginebra, vivió 4 años becado en lo que era entonces la Unión Soviética donde estudió medicina. Tras la desaparición de la URSS, como tantos otros estudiantes quedó a la deriva, y como no quería regresar a Perú, emprendió un peregrinaje que primero lo llevó a la entonces Checoslovaquia y luego a Austria, hasta que una mañana del otoño del mes octubre de 1989, llegó a Ginebra, aprovechando algunos contactos de compatriotas.

Llegué ilegal y tampoco tenía plata y poco a poco me fui haciendo un espacio, me ganaba la vida haciendo trabajos de limpieza por la noche; estuve cerca de dos años ilegal hasta que conseguí ser aceptado en la Universidad de Ginebra y adquirí el estatus de estudiante”, recuerda.

Cuando uno emigra uno no sabe donde va a terminar su vida. Yo salí del Perú y ahora voy a terminar mi vida aquí, en esta ciudad donde he fundado una familia, con 3 hijos, y no se me pasa ahorita por la cabeza de regresar un día a Lima”, afirma convencido de que su vida está en Ginebra, donde se encuentra bien integrado, participando incluso en política local.

¿Y cómo llegas a convertirte en propietario de una librería ?

Empecé limpiando y barriendo por la noche, en la librería Albatros que en ese tiempo era también una agencia de viajes y que era propiedad de una sociedad de exiliados chilenos (Ceppi-Flores-Arellano) hasta que un día, el responsable de la librería me ofreció algunas horas de trabajo. Al final terminé comprándola”, cuenta con aire de nostalgia.

Pero la vida de librero no es fácil para Rodrigo Díaz, pues a pesar su reconocido aporte al fomento de la cultura latinoamericana en Suiza, ello no se traduce en beneficios económicos y para seguir sosteniendo su proyecto, trabaja algunas horas por la mañana en otro oficio que le permite producir ingresos contantes y sonantes.

Como la cultura no da para vivir, nos hemos especializado en la venta de métodos de aprendizaje del idioma español para las escuelas, que es lo que da plata” explica.

Pero desgraciadamente esta veta se encuentra también amenazada por el hecho de que las grandes cadenas de librerías, como Payot, la Pacific o la FNAC han comenzado también a vender métodos de enseñanza y el negocio se ha vuelto inestable ante tamaña competencia.

Hay varias librerías que han cerrado en Suiza debido precisamente a esta competencia. Yo me salvo gracias a mi segundo trabajo y al hecho que he recibido últimamente algunas subvenciones para organizar actividades culturales, pues es oneroso traer un escritor”, subraya.

Recientemente he recibido el apoyo de la Escuela Internacional y de la Fundación Abanico, que nos ha permitido traer escritores, pues hay que financiarles el pasaje y la estadía y sin esos apoyos sería imposible presentarlos”, sostiene.

De la librería a la edición

Rodrigo Díaz es, además, miembro del “Círculo de libreros ginebrinos” y participa cada año en ferias como el Salón del Libro y su espíritu emprendedor le ha llevado ahora a lanzarse en la edición.

Este proyecto de la edición nació conversando con los editores argentinos de la revista “Extramaris”. Con ellos salió la idea de hacer co-ediciones de escritores latinoamericanos que viven en Ginebra o en el extranjero y así nació las ediciones Malvario. Con ellos llevamos ya 10 libros editados, entre ellos cuatro bilingües”, precisa.

Para los libros bilingües hemos recibido el apoyo financiero del Departamento de Cultura de la ciudad de Ginebra, que se interesaron al hecho de dar a conocer a escritores latinoamericanos, que han vivido toda su vida en Ginebra y que son ahora suizos, pero siguen escribiendo en su lengua materna, el español”.

Ese aporte financiero nos permite traducir esos escritores al francés y publicarlos”, precisa.

En el caso del libro bilingüe del peruano Fernando Iwasaki “iwasa KIT wasaki”, además del aporte de la Cultura ginebra, recibimos el del Ministerio de Cultura de España, que ayuda a la edición.

Pero no solo hemos editados autores peruanos, también uruguayos, argentinos, por ejemplo esta semana sale un libro de poesía del argentino Carlos Salem, que ha ganado premios de novela negra; también se enamoró de Ginebra y regresará para realizar un taller de escritura.

Entre los proyectos de edición, para el 2010 Albatros esta trabajando en una antología en francés de cuentistas peruanos contemporáneos. Otro proyecto es traducir escritores ginebrinos al español. Vamos a comenzar con Jacques Probst, y con el editor Bernard Campiche”, señala.

¿Quiénes compran libros y cuáles son los autores más solicitados?

Puedo decir que mi público es mitad latinoamericanos y mitad suizos que se interesan en los escritores latinoamericanos, en la problemática y que leen español. En particular se interesan en la nueva literatura, en los autores contemporáneos, que a mi juicio es muy buena. Esto se refleja en la editoriales de españolas, donde la mitad de sus autores que más venden son latinoamericanos contemporáneos”.

Entre los autores más vendidos, están los clásicos, García Márquez, Cortázar, Fuentes, Vargas Llosa. Pero entre los nuevos, el que más he vendido ha sido a Roberto Bolaños (Los detectives salvajes y 2676).

Latinos enamorados de Ginebra

El hecho de presentar escritores latinoamericanos le ha servido a Rodrigo Díaz para establecer una red de contactos que perduran hasta hoy. Un ejemplo es del escritor peruano Jorge Eduardo Benavides, que incluso ha situado a sus personajes de su último libro en la librería Albatros, como lugar donde transcurren encuentros”.

Hay escritores que tras conocer Ginebra, se han enamorado de la ciudad y regresan después con su familia. De hecho hay muchos escritores han hecho referencias a esta ciudad, por ejemplo el otro día descubrí un libro del mexicano Carlos Fuentes que vivió en la ciudad vieja, donde sostiene que el paso a la madurez se la debe a Ginebra.

Entre otras anécdotas recuerda la del ya citado escritor ginebrino Jacques Probst, que escribió su libro “Torito 1”, sobre la base del resumen que le hizo un baterista argentino del cuento de Cortázar sobre la historia del personaje, un boxeador llamado Torito.

Ese cuento de Cortázar aún no estaba traducido al francés y entonces Probst se contentó con escuchar el resumen del músico argentino. Pero lo genial fue que a partir de ese relato el suizo escribió su cuento “Torito 1”. Ahora ya ha publicado “Torito 2”, que es otra historia, la suya y que nosotros vamos a publicar en español, cuenta.

Al cumplir 30° de existencia la Librería el mes de abril de 2010, Rodrigo Díaz marcará esa fecha organizando un encuentro de escritores suizos y latinoamericanos bajo la forma de un coloquio que hará historia, palabra de librero.

Swisslatin / Alberto Dufey / (5.12.2009)

 
 
 
 

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