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Sebastián Plubins Malfanti, es un ingeniero comercial
chileno de origen suizo, director de Ria Financial
en Suiza, una empresa especializada en los envíos de
dinero, que se bate por una mejor transparencia del
mercado, para que los clientes puedan beneficiar de
tarifas más convenientes en los envíos de remesas a su
familiares.
“El
95% de las remesas que van a África pasan por Western
Unión, que posee el monopolio, y por ende, cobran lo que
quieren y los envíos se encarecen. Nosotros estamos
luchando para que los países africanos abran la
competencia y así bajen las tarifas”, dice Plubins, con
firmeza.
Sebastián Plubins le ha encarado la competencia en
Suiza, a la número uno de los envíos de dinero en el mundo,
en particular gracias a su trabajo en el terreno. Los
resultados saltan a la vista, pues desde que abrió su
oficina en Ginebra hace ya 3 años, cuenta con más de 100
agentes y contabiliza 8 mil envíos de giros mensuales.
“Próximamente abriremos dos oficinas más, una en Zúrich
y otra en Lausana”, revela.
De oficina de cambio a las remesas
Este ingeniero comercial, con un master MBA en negocios
internacionales, comenzó su carrera en Chile. “Comencé
trabajando en una empresa de remesas, que se llamaba
“Cambio Inter”, durante 4 años, y luego me contrataron
en Inglaterra en una empresa dedicada al cambio de
divisas “Chequepoint”.
“Las
empresas de remesas comenzaron todas trabajando con el
cambio de monedas, negocio que se vino abajo con la
unificación europea y la adopción del euro y tuvieron
que reciclarse en esto de los envíos de dinero. Yo me
formé en este proceso”, cuenta.
De Inglaterra pasó a España contratado como director de
ventas y de marketing de RIA. “Después de 3 años
trabajando en Madrid, la empresa tomó la iniciativa de
abrir oficinas en Suiza, y como yo siempre tuve la idea
de venir a la patria de mis ancestros, me ofrecí para
asumir ese reto. Así llegué a Ginebra, con mi esposa
Marta y aquí nació nuestra primera hija, Josefa”, explica.
Originario del Ticino
En efecto, Sebastián Plubins Malfanti, es originario de
Sonvico, un pueblito ubicado a 20 minutos de Lugano. “Mi
abuelo materno Rainiero Malfanti emigró a Chile en 1907,
y se estableció con sus hermanos en Los Andes (San
Felipe) donde fundaron la familia chilena. Yo soy el que
ha retornado ahora a Suiza casi 100 años después para
cerrar el círculo, incluso con una hija ginebrina”, precisa.
¿Cuál ha sido la influencia de tus ancestros
helvéticos en tu vida?
“Mi
madre como suiza, casi sin saberlo nos inculcaba los
valores suizos, como la perseverancia, el esfuerzo, la
puntualidad, la tolerancia, valores que yo pensaba
entonces que eran normales en la sociedad chilena, pero
después descubrí que eran típicamente suizos”.
“Esos
valores, como la tolerancia, han influenciado mucho en
mi carrera profesional, debido a que trabajo
esencialmente con la emigración, lo que se refleja en el
hecho de compartir con personas de diferentes culturas y
de diferentes estratos sociales”.
¿No te plantea problemas éticos ganarte la vida con
el dinero de los emigrantes?
“Cierto
que trabajo con la remesas de dinero de los emigrantes,
cierto que RIA Financial no es una ONG ni es la Cruz
Roja, pero este es uno de los negocios que más fuerte
lleva lo de la responsabilidad social, porque nuestro
objetivo es ofrecer un servicio con tasas y un precio
justo para que los emigrantes puedan enviar el máximo de
dinero a sus familias”.
“Yo
mismo soy en cierta manera un emigrante y se lo que
significa tener a su madre, a sus hermanos lejos y
conozco la necesidad que significa enviarles dinero.
Entonces este trabajo tiene un componente humano, de
sensibilidad que hay que saber manejar. Yo creo que me
he manejado bien en esto.
¿Cómo se plantean usted en relación a la competencia?
“Nuestra
compañía fue creada para competir con Western Union,
que lo ha hecho extremadamente bien. Es la sociedad
número uno, abarca casi todo el mundo y por ende es casi un
monopolio. Como es un monopolio, puede cobrar los
precios que quiere”.
“Nuestra
estrategia, es cobrar precios justos, que para los
clientes sean buenos al igual que la comisión que
pagamos a nuestros agentes. El objetivo es darle al
cliente una buena tasa para que le rinda el dinero que
envía, además de asegurar una buena red y un buen
servicio. Por ejemplo cuando Western Union cobra 30
francos por un giro, nosotros estamos cobrando sólo
siete. Por un mismo servicio, el cliente no tiene por
donde perderse”, subraya.
¿Han resentido el efecto de la crisis y de las
barreras a la inmigración?
“Para
los emigrantes la crisis no cambia mucho, pues ellos
están siempre en crisis económica. Pero sí, no se puede
negar que el negocio ha sido afectado y las remesas en
lo que respecta a las estadísticas de 2007 y 2008 han
caído un 20%, y en el 2009 se espera un 25%.”
La Unión Postal Universal (UPU) la UE y la OIM,
también se están metiendo en este negocio de las
remesas, fomentando empresas como correos, que pueden
abaratar los costos de los giros. ¿En que les afecta esa
competencia institucional sin ánimo de lucro?
“Nosotros
somos los más interesados en esa labor de los organismos
internacionales que se han dado cuenta de la importancia
de esas remesas para las economías de los países en
desarrollo, países pobres que necesitan esos ingresos y
por eso fomentan tarifas más baratas para los envíos”.
“Nosotros
somos complementarios, porque RIA es una de las empresas
con tarifas más bajas del mercado. Queremos que la
competencia funcione, pero con la UPU existe una
paradoja, pues ellos tienen un plan piloto para giros de
correos en Suiza, España, Costa Rica y Uruguay, pero
para que tenga un impacto en la baja de las tarifas hay
que estar en todas partes del mundo y ellos no han
logrado desarrollarse”.
“Nos
hemos acercado a ellos para colaborar y ofrecerle
nuestra red y tarifas bajas, pero ellos prefieren seguir
trabajando con Western Union, lo que es
paradójico, pues por un lado dicen que hay que abaratar
los costos de los envíos, pero por otro lado, siguen
atados con Western Union, que practican tasas
elevadas”.
Sebastián Plubins lamenta, por último, que en África no
hay competencia en la recepción de las remesas. “Los
bancos trabajan sólo con Western Union y no dejan
alternativas. En África no funciona la competencia, y a
pesar que los gobiernos africanos aseguran en foros como
la UPU, que quieren bajar tarifas, en la práctica tienen
contratos exclusivos con la firma ya nombrada”.
¿Y en cuanto a la alternativa que ofrece Internet?
“Estamos
desarrollando ahora los envíos por Internet, pero vamos
con cuidado, pues por encima de los componentes
tecnológicos, tenemos que poner atención en las leyes
internacionales anti lavado de dinero. Para hacer un
giro, la ley pide conocer al cliente. Ese es el problema
que aún tenemos, y es la ventaja que lleva la
competencia, que utiliza por ejemplo, el correo suizo,
que hace de “conocedor de sus clientes”, y se evita así
contravenir la ley anti lavado de dinero.
Con Internet debemos tener un banco, que haga esta
función, lo que ahora estamos en fase de desarrollo.
Pero ya vendrá”, concluye.
Swisslatin / Alberto Dufey
(21.11.2009) |