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Durante la 11ª sesión del Consejo de Derechos Humanos
celebrado el mes de julio en Ginebra, el relator
especial de la ONU para los derechos de los migrantes,
Jorge Bustamante, exhortó a los gobiernos a dar más
protección a los menores migrantes.
Un llamado tanto a los países de origen, de tránsito y
destino de esta categoría de emigrantes, los que a
juicio del relator especial, deben ser protegidos en
cada paso del proceso migratorio.
El problema de los niños migrantes es una realidad que
enfrentan en especial los países de fuerte inmigración,
como lo son Estados Unidos y la Unión Europea, donde a
menudo no se les respeta sus derechos estipulados en la
carta de la ONU.
El caso de Suiza
Sin ir más lejos, en países como Suiza, depositario de
las convenciones de derecho internacional humanitario,
la ONG Amnistía Internacional ha denunciado casos de
expulsión de niños en situación ilegal, incluso de
nacionalidad suiza, cuando luego de un divorcio la madre
extranjera es también expulsada del país.
Sobre este tema a Suiza se le ha criticado de no
respetar el Derecho de los Niños, en especial en lo que
atañe a la nacionalidad y a tener un techo y acceso a la
educación. Amnistía ha citado el caso de los hijos de
roms y de inmigrantes ilegales, muchos de ellos
apátridas.
Casos como este y otros figuran en el informe del
relator especial presentado ante el Consejo de los
Derechos Humanos de la ONU.
Niños indocumentados
“Los Estados, sobre todo los de tránsito y destino,
deben consagrar una atención especial a proteger a los
niños indocumentados y no acompañados, así como a los
que buscan asilo y a los que son víctimas del crimen
transnacional organizado”, dijo el experto.
También subrayó la importancia de un marco legal
adecuado para resguardar los derechos de los menores.
El relator recomendó que los países incrementen sus
esfuerzos para la recolección de datos sobre el impacto
de la migración en los niños, y que compartan esa
información con otras naciones y regiones.
La experiencia en la frontera entre México y EE.UU
Por otro lado, diversos organismos de la ONU participan
en las tareas de un nuevo centro que proveerá asistencia
a menores indocumentados centroamericanos que se
encuentran en la frontera sur de México.
Según cálculos de organizaciones no gubernamentales, se
han asentado en esa zona unos 3.000 menores –
principalmente de El Salvador, Guatemala y Honduras –
que se ganan la vida como vendedores callejeros,
trabajadoras domésticas y ocupaciones de esa índole.
Varios años varados en la frontera
En las instalaciones, recibirán alimentos, servicios
básicos, atención médica y capacitación en distintos
oficios, señaló Fernanda Ezeta, responsable de programas
en México de la Organización Internacional para las
Migraciones (OIM).
“Llevan años y años ahí, asentados en la frontera, sin
que sean reconocidos sus derechos, sin poder aspirar a
una vida mejor, pero ahí están. Generalmente son
tolerados y no son registrados. Todo el mundo sabe que
están, pero no saben cuántos son, ni cómo viven”, dijo.
El centro, financiado por Australia, Canadá y Nueva
Zelanda, será administrado por las autoridades locales,
con la ayuda técnica de la OIM, UNICEF y el Programa de
la ONU para el Desarrollo.
Swisslatin / UN prensa
(6.08.2009) |