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Desde que comenzó la crisis económica mundial, los
primeros en sentir sus efectos en Europa, han sido los
emigrantes, es el eslabón más frágil de la cadena
productiva del sistema económico imperante.
La Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo
(UNCTAD) confirmó esta semana en Ginebra, que el
creciente desempleo resultante de la recesión global
está deteniendo los flujos de trabajadores migrantes y
que muchos están regresando a sus países.
En una reunión sobre el tema celebrada en Ginebra, el
secretario general de la UNCTAD, Supachai Panitchpakdi,
sostuvo que se pueden tomar medidas a nivel nacional e
internacional para lograr que la migración laboral sea
un instrumento para superar la crisis financiera global.
Migración y desarrollo
Indicó que para fines de este año, 60 millones de
personas perderán sus empleos, lo que aumentaría a 240
millones el número de desempleados a causa de la
recesión global.
Señaló que los sectores de la construcción y
manufacturas, que emplean numerosos migrantes, figuran
entre los más afectados.
Supachai afirmó que hay una “gran necesidad” de acuerdos
multilaterales, incluyendo dentro de la Organización
Mundial del Comercio (OMC), para asegurar que la
migración contribuya al desarrollo y que los
conocimientos y la tecnología favorezcan las economías
de los países de donde emigran los trabajadores.
La OIM y las migraciones internas
Por otra parte, la Organización Internacional para las
Migraciones (OIM) ha emprendido varios programas para
favorecer el retorno de emigrantes, en particular en
Ecuador y Colombia.
En este último país se trata de una experiencia única
pues concierne a unos 300 jóvenes colombianos que fueron
desmovilizados de grupos armados ilegales, y comenzaron
a recibir formación para reintegrase a la sociedad
civil.
Gracias a una serie de proyectos de capacitación laboral
y de empleos, los participantes del proceso de
reintegración están accediendo a formación técnica en
la ciudad de Medellín.
Según la OIM, que pilotea el programa, luego de 6 meses
los participantes habrán adquirido las competencias para
insertarse en el mercado laboral de la ciudad o, en el
caso de los emprendedores, para crear y fortalecer
iniciativas productivas.
Mujeres víctimas de la guerra
De los 300 beneficiarios de estos programas, 25
corresponden a personas desmovilizadas con discapacidad
cognitiva o física y como parte de uno de los proyectos,
37 mujeres víctimas de los grupos armados ilegales
reciben formación técnica como secretarias ejecutivas.
El presupuesto total asciende a 630 millones de pesos,
los cuáles son financiados en su totalidad por
organismos internacionales con el apoyo técnico de la
Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Swisslatin
(31.07.2009) |