Hace 27 años el profesor de historia Adolfo López y su
esposa Lilian, profesora de castellano, crearon en
Lausana el primer instituto dedicado a la enseñanza del
idioma español de Suiza, con una perspectiva
latinoamericanista.
Es una de las pocas instituciones que se mantienen en el
tiempo, y que han conseguido consolidarse e imponer su
prestigio en el competitivo mercado de las escuelas de
idiomas internacionales que existen en Suiza.
Era el año 1982 y Suiza había acogido los primeros
flujos del exilio chileno y de otros países
latinoamericanos en un contexto de dictaduras y de
movimientos revolucionarios. Un amplio sector de la
población helvética se movilizaba en torno a la
solidaridad y en las principales ciudades suizas era
palpable la presencia cultural de ese continente.
Fue en ese contexto que nació INECLA. “En ese momento le
‘achuntamos’ –como decimos en Chile-, porque era una
época donde había un fuerte contingente de suizos
interesados en lo que sucedía en América latina”
recuerda Adolfo López.
“Nuestros primeros alumnos fueron suizos que estaban
trabajando con los comité de solidaridad con Chile y en
particular con las brigadas de apoyo a la revolución
Sandinista en Nicaragua. Eran alumnos que se preparaban
con nosotros para viajar. Lo hermoso es que aún
guardamos contacto con esos alumnos, si bien algunos
perdieron la vida, como el recordado Maurice Demièrre”,
agrega.
A partir de esa experiencia Adolfo López transformó
INECLA en un espacio más amplio para responder a ese
interés por América Latina, por su cultura y su gente.
En 1987 decide la apertura de una sucursal en Ginebra,
que ahora funciona con 12 profesores.
Una asociación de ex alumnos
“Hemos logrado mantenernos, pues hemos hecho un trabajo
serio, responsable, y hemos demostrado que los latinos
también somos capaces de hacer cosas”, sostiene con
orgullo su director. No es para menos, INECLA es hoy en
día algo más que una escuela de idiomas, es un espacio
que permite el encuentro entre suizos que tienen algo
que decirse entre ellos.
“Nuestros alumnos se interesan en otros aspectos de
América Latina y buscan implicarse en actividades
solidarias y comprometidas. Fue así que nació una
asociación de alumnos que se llama Amicla, que tiene
proyectos muy puntuales para ayudar a niños de la calle
en diferentes países latinoamericanos.
¿Cuál es el concepto, el método de INECLA?
“Tratamos que los alumnos vengan con gusto a estudiar,
que para ellos sea una necesidad. El Instituto es un
lugar de encuentro entre suizos, donde hemos creado un
ambiente agradable, cordial, franco, y abierto. Los
alumnos perciben que le entregamos nuestra confianza y
ellos la retribuyen, pues asisten a las clases con
entusiasmo”.
En base a la experiencia de 27 años de enseñanza, Adolfo
López explica que los alumnos con problemas de
aprendizaje reciben un seguimiento particular, pues
recuerda el espíritu humano que prevalece en un lugar de
encuentros, como es INECLA.
¿Quiénes son los profesores a cargo de la enseñanza?
“Buscamos a maestros con experiencia, con diplomas de
profesores en América Latina, pero lo esencial es que
tengan un compromiso, que sepa responder a un alumno
interesado en nuestros problemas, en aspectos
culturales, sociales, y políticos. El profesor nuestro
debe estar en condiciones de dar una respuesta;
provienen de Colombia, Cuba y Argentina.”
¿Cuál es la motivación de los alumnos que se matriculan
en INECLA?
“Escogen INECLA por su enfoque solidario y cultural. Sus
motivos para aprender son muchos, entre ellos el placer
de aprender un idioma, porque el español es una lengua
simpática, fácil de comprender. Algunos tienen
motivaciones sociales, para comunicar con latinos, por
interés musical, como aquellos que les encanta el tango
y quieren saber que dice la letra de las canciones,
igual que la salsa, pero sobre todo aprender para
viajar.
Precisamente, una de las ventajas del Instituto es que
posee una red de contactos en América Latina y aquellos
alumnos que viajan son recibidos por esas antenas.
“Tenemos muchos contactos con escuelas en Latinoamérica,
les enviamos gente con estancias lingüísticas. Brindamos
ayuda para satisfacer las necesidades de los alumnos, y
eso no se encuentra en otra parte. En 27 años hemos
creado una red de contactos que ponemos al servicio de
los alumnos”, precisa Adolfo López.
¿Cuál es el país donde se habla el mejor español?
Ante esta pregunta recurrente, Adolfo López prefiere
esquivar el tener que pronunciarse de forma tajante:
“No hay un mejor español, la gramática es universal en
el mundo hispánico. La diferencia está en la tonalidad,
en la manera de hablar, en los modismos, las
expresiones, la modalidad, en la frecuencia de la voz y
la velocidad de hablar”, afirma.
“Decir cuál es el mejor, es como entrar en una especie
de racismo lingüístico. Todas las formas son bellas,
cuando se comprenden, se entienden. A mí me gusta mucho
como hablan ciertos colombianos de ciertas regiones de
Colombia, como hablan los bolivianos, los peruanos.
Ellos hablan mucho más tranquilo, pero eso tiene una
razón, los bolivianos hablan en altura de más de 3 mil
metros y necesitan mayor tranquilidad, su hablar es más
lento, más pausado. Pero no es que sea el mejor.”
“Pero es cierto que los chilenos hablamos muy mal, y yo
lo reconozco. Pero, ¿quiénes hablan bien? ¿Los
mexicanos, los cubanos? No sé quién habla bien en
América Latina, hablamos el mismo idioma, pero con
diferente vehemencia, como es el caso de los caribeños,
el hablar refleja una cultura, una manera de ser.”
“Es como en España, ¿quién habla mejor? Los catalanes
no, los vascos tampoco, ¿los andaluces? y vamos a
reducirnos a la vieja Castilla, la región de León. Es
difícil. Hay diferencia en la frecuencia de la voz, del
uso del lenguaje, pero es todo.”
Sitio de Inecla
Swisslatin / Alberto Dufey