Cuando el río suena, piedras trae. Hay
rumores que pueden ser cierto: La crisis económica en
España está desatando un fenómeno de “des-retorno” en
Galicia, es decir la vuelta a Suiza de miles emigrantes
que durante los cinco últimos años habían optado por
retornar a sus tierras.
Según la Oficina Española de Retorno
entre 2006 y 2007 un total de 8.000 emigrantes habían
vuelto a Galicia ante las buenas perspectivas de
desarrollo y trabajo, pero en el 2008 el movimiento se
redujo a sólo 500 partidas.
La tendencia se invierte
Pero la tendencia comenzó a invertirse
en el 2009 con personas que comienzan a volver a Suiza
en busca de trabajo en el sector de la construcción, uno
de los pocos que ofrece posibilidades de empleo, en
particular a trabajadores de la Unión Europea, que
benefician de los acuerdos bilaterales firmados con la
Confederación. (Autorización de trabajo automática).
La pasada semana prácticamente toda la
prensa gallega se ha hecho eco de este nuevo fenómeno,
revelando el deseo de muchos antiguos emigrantes que han
comenzado a hacer los trámites para volver a Suiza. «É
un fenómeno silencioso», explicó Manuel Domínguez,
presidente de la asociación de retornados Maruxía, en
una entrevista publicada por el diario “La Voz de
Galicia”.
«É un goteo permanente», añadió el
dirigente, tendencia confirmada en el Consulado español
como fuentes de varias Oficinas de Empleo cantonales en
Suiza, lugar donde deben anunciarse los europeos en
busca de trabajo.
Suiza limitará el número de trabajadores
extranjeros
Si el movimiento migratorio es bien
real, la situación económica en Suiza no es la misma de
los años de oro, en que la mano de obra española cubría
todas las necesidades de trabajadores que necesitaba la
economía helvética.
Más aún,
el Consejo Federal examinará esta semana la posibilidad
de reducir el número de trabajadores extranjeros en
Suiza, para combatir el desempleo que afecta a los
suizos.
En efecto, el desempleo en Suiza creció
a 3.4% en abril, contra un 3.3% en marzo, el más alto
nivel alcanzado en los últimos tres años. El desempleo
total creció un 35.5% en el año. Una cifra nunca antes
vista.
Un reciente informe de la Secretaría de
Economía (SECO) reveló que el índice que mide la
seguridad de empleo cayó hasta -127 (desde -99 puntos)
en el trimestre anterior, mientras que el pronóstico
económico para los siguientes 12 meses cayó hasta 64
puntos. Uno de los más bajos de este año.
Por lo demás, muchas empresas han
recurrido al desempleo parcial, una medida temporal, a
la espera de una pronta recuperación, pero los analistas
estiman que la situación continuará degradándose y las
compañías seguirán reduciendo el personal, aumentando
con ello el desempleo.
Ante
esta situación Serge Gaillard, jefe de la división
laboral de la SECO, dijo que en el marco de los acuerdos
bilaterales con la Unión Europea, Suiza podrá disminuir
las autorizaciones de trabajo a los extranjeros. Se
trata de una medida temporal hasta que pase la crisis,
precisó.
No es un fenómeno sólo gallego
Según los analistas, el fenómeno
incipiente de la nueva emigración gallega a Suiza no es
la única consecuencia que sobre los flujos migratorios
está teniendo la crisis económica actual.
La Secretaría de Economía (SECO) explica
que, aunque ese cambio aún se está produciendo a
cuentagotas, se extiende con rapidez y que es de
conocimiento público, de casos de trabajadores que ha
regresado o tiene intención de hacerlo.
También SECO ha confirmado que muchos
trabajadores españoles (no forzosamente gallegos) que
tenían previsto retornar, han reconsiderado sus planes
de regresar a su tierra natal, tras constatar que los
que les precedieron no han logrado el éxito esperado.
Por ahora el único sector que ofrece
trabajo es la construcción, estimulado por las medidas
federales de fomentar y ayudar con créditos, la
renovación de edificios y la construcción de nuevas
viviendas, deficitarias en Suiza. Pero también es
probable que el acceso a la mano de obra extranjero será
también limitada.