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El Centro
Europeo de Investigaciones Nucleares (CERN) recibe
en sus laboratorios no sólo a científicos europeos,
sino que también ofrece regularmente pasantías a
jóvenes graduados de Latinoamérica para que realicen
una formación de postgrado.
Es el caso de
Juan Sebastián Rodríguez Estupiñán, un joven
ingeniero colombiano, oriundo de Bogotá, que hace
parte del Centro de Microelectrónica de la
Universidad de Los Andes, y que benefició de una
pasantía de 6 meses en el CERN destinada
especialmente a los ingenieros electrónicos.
De hecho llama
la atención la importancia de la electrónica en un
centro donde predomina la física y en particular los
trabajos relacionados con el Gran Colisionador de
Hadrones (LHC en su sigla inglesa), que desde su
interrupción el año pasado, ha dado mucho tema para
hablar.
¿En qué
consistía tu trabajo o tu formación de posgraduado
en el CERN?
“Estuve
trabajando para el grupo Preshower del detector CMS
(Compact
Muon Solenoid)del CERN, donde desarrollamos un proyecto para la
emulación de los datos enviados por los sensores del
silicio del sub-detector Preshower,
cuya función principal es detectar fotones con muy
buena resolución espacial con el fin de poder
rechazar decaimientos de piones,"
explica.
Una experiencia
exitosa para el joven colombiano, ya que el proyecto
fue bien finalizado y permitió ser utilizado
enseguida para la verificación de la puesta en
marcha de las tarjetas concentradoras de datos del
Preshower.
Otra de sus
tareas fue la realización de algunos trabajos
técnicos como el chequeo del hardware de los
micromódulos del Preshower y mediciones de
distancias para el correcto alineamiento de los
sensores en los soportes del sistema.
Otra
experiencia interesante fue su participación en un
turno de seguridad en la sección P5 (situado en
Cessy-Francia; lugar donde está ubicado el
experimento CMS del LHC, es decir un gran detector
de partículas de propósito general), donde junto a
otros “pasantes” realizó verificaciones de seguridad
de las instalaciones para el correcto funcionamiento
de equipos de control de potencia y de la
temperatura.
¿Cuál es el
aporte de tu experiencia del CERN , al futuro de tu
carrera ?
Es un ítem en
mi CV muy importante, fue un verdadero trabajo
de ingeniería en todo el sentido de la palabra. Se
partió de un contexto específico y un problema a
solucionar bajo ciertas restricciones, y se llevo a
cabo de una manera efectiva y eficiente. Toda esta
experiencia aporta fuertes aspectos a mi desarrollo
como ingeniero no solo en la academia sino también
en la industria.
¿Se puede
decir que un latinoamericano puede también aportar
algo a las investigaciones del CERN?
¡Completamente!
Estamos rompiendo el mito que los latinoamericanos
estamos menos preparados que otros ingenieros o
investigadores de países desarrollados. La
inteligencia no se lleva por nacionalidad.
¿Hay futuro
en Colombia para profesionales que salen al
extranjero a formarse?
Eso es lo que
estoy tratando de averiguar. Ciertamente si lo hay
en muchos campos como las ciencias sociales, pero en
mi caso, para la ingeniería electrónica y estudios
relacionados con tecnología de punta creo que no lo
hay.
¿Cómo
valoras tu experiencia a tu paso por Ginebra ?
Totalmente
positiva y enriquecedora. Aprendí muchísimo no
solamente en el CERN sino en la ciudad misma. Una
ciudad muy cosmopolita y agradable.
¿En qué ha
cambiado la idea que tenías de una ciudad como
Ginebra?
A Ginebra me la
imaginaba más grande y con una vida nocturna más
activa, es lo único, de resto es tal y como me la
imaginé: ordenada, limpia, alegre, hermosa y
tranquila.
Tal vez el CERN no sea su
última experiencia en Europa, pues precisamente
debido a la falta de campo de trabajo en su país,
deberá de nuevo expatriarse y poner al servicio de
otros centros de estudios, su especializada
formación profesional. Es lo que se conoce en otras
palabras, como la "fuga pasiva de cerebros", un
flagelo que perjudica el desarrollo científico de
los países en desarrollo.
Swisslatin / Aldu
(11.02.2009)
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