Después de la comuna de Lancy que eligió hace dos años presidente del
parlamento al uruguayo suizo Alberto Pérez-Iriarte, es el turno ahora
de la ciudad de Ginebra de elegir a una emigrante gallega al puesto
más importante del municipio.
Dolores Bolay Cruz de 57 años inmigró a Suiza en 1968, cuando tenía
sólo 17 años de edad. Es originaria del municipio coruñés de Ponteceso
y ahora ha sido elegida Presidenta del Parlamento del cantón de
Ginebra. (Aquí se llama Parlamento a la asamblea municipal de
concejales).
“Loly”, española y Suiza
Dolores Bolay es más conocida en el ambiente político como “Loly” es
empleada de un banco y anteriormente se desempeñó como jefa de
personal en una multinacional francesa especializada en productos
químicos.
“Loly”, que cuenta con la nacionalidad española y suiza, lucha por que
en el país helvético los extranjeros puedan votar en las elecciones
nacionales y en las cantonales, ya que en Suiza sólo tienen derecho al
sufragio en las elecciones municipales.
Su
carrera política la ha basado levantando la bandera de la integración
de los extranjeros en la sociedad suiza. Para ello ha tomado como
modelo el mismo caso de la ciudad de Ginebra, una “tierra de refugio”
para muchos europeos, esencialmente durante los siglos XVIII y XIX.
Política de consenso
No es una novata en política suiza, pues lleva con esta,
tres legislaturas como concejala. Su elección no fue
fácil, en el Parlamento ginebrino los grupos de izquierda sólo cuentan
con los 17 escaños del Partido Socialista y los 15 de los ecologistas,
de un total de 100 que se compone la Cámara.
Loly explicó a un periodista español que para hacer posible su
elección se debió negociar apoyos de los otros partidos, lo que se
consiguió gracias a la "política de consenso que caracteriza a Suiza y
que es 'la base de la estabilidad del país".
Otro de sus temas de batalla ha sido la defensa de los emigrantes y
del papel que han desempeñado en la economía suiza.
”Este no sería el país que es sin los emigrantes”,
dijo. Siempre ha sido partidaria de que Suiza desarrolle una política
de inmigración que no conciba este fenómeno 'sólo desde una óptica
utilitarista'.
Autocrítica necesaria
Después de 39 años de residencia en Suiza, esta emigrante gallega
asegura que sus compatriotas “son muy bien vistos en Suiza porque
vienen a trabajar”, pero recuerda que ella misma pasó por momentos
difíciles al principio porque se encontró con mucha xenofobia.
En
cuanto al avance logrado por los partidos de extrema derecha, que
reforzó su liderazgo tras su triunfo en las legislativas del pasado
mes de octubre, manifestó su preocupación por el aumento del racismo y
xenofobia.
Llamó a los demás partidos de izquierda a hacer una autocrítica para
reconocer que no supieron “responder a las llamadas de los
extranjeros”.
También lamentó que este tipo de fenómeno se esté dando también en
Galicia, y en particular manifestó su preocupación porque en la
actualidad hay personas gallegas con una opinión negativa de la
inmigración' por lo que insta a la reflexión.
Loly Bolay tendrá un mandato de un año para conseguir que los
“parlamentarios” continúen haciendo de Ginebra una ciudad abierta al
mundo, reflejo de una sociedad multicultural y solidaria.
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