Portal suizo de Información y Servicios

Entrevistas

Rubricas
 
Inicio
Epistolario
Quinta Suiza
Latinos en Suiza
Reportajes
Economía
Ciencias
Sociedad
Cultura
Genealogía
Deportes

Noticias de Agencias

Ginebra Internacional
Nosotros


 

 

De secretaria en Buenos Aires a « escort girls » en Ginebra

 Isabelle es una esbelta bonaerense que se gana la vida como “chica escolta” para la gente rica de Suiza.

 


Isabelle afirma que  sólo trabaja como "muchacha acompañante". (LDD).

 

A Isabelle la encontramos por casualidad en una recepción mundana en el centro de la ciudad. Mientras los comensales se deleitaban con los canapés y las copas de champaña, ella hablaba en un rincón de la terraza en español con alguien lejano. Era con su madre.

Supimos entonces que era argentina a pesar de su físico de europea y de su hablar fluido y sin acento del francés. Después contaría que era hija de emigrantes franceses y suizos que se instalaron en Santa Fe, en el siglo pasado.

Ahora trabaja como “escort girls” para una “agencia de modelos” de Ginebra. “Bueno, yo soy modelo, no puta,” precisa cuando le preguntamos desde cuando trabajaba en esta nueva profesión, que en Suiza se ha convertido en una de las más lucrativas para satisfacer el mundo del jet-set.

“A mi me contrataron como acompañante de las personas que los invitaron a ustedes. Es todo”, Explica algo molesta.

Swisslatin: ¿En que consiste entonces tu trabajo?

Isabelle: La agencia que me contrató recibe pedidos de diferentes clientes. A veces nos solicitan para animar recepciones como estas, los organizadores desean lucirse con mujeres bellas, elegantes y con capacidad social de integrarse, de poner en contacto eventuales clientes.

A veces trabajamos para clientes privados, más exigentes. No es mi caso, pero hay colegas que aceptan pasar una noche o una semana con clientes exclusivos, la mayoría viene de los países del Golfo.

Si vos querés, yo me especialicé en fiestas y recepciones. Me encanta el contacto con la gente, bailo bien, comunico bien, y pongo en contacto hombres que no se sienten a gusto en lugares como este. Mi rol es que los invitados conserven un buen recuerdo de los organizadores.

Isabelle cuenta que llegó a esta profesión por pura casualidad. Ella trabajaba en Buenos Aires como secretaria ejecutiva. Con la crisis quedó sin empleo. Siguió a Europa a su novio y se pelearon. Ella decidió quedarse en Suiza.

Estuvo un tiempo en el desempleo. “Me era difícil encontrar trabajo como secretaría, porque hablar un idioma es una cosa, pero escribir en tres, es otra”, cuenta.

¿Y cómo entraste en este medio ?

Por una amiga brasileña de Lausana, artista de cabaret. Un fin de semana fue contratada como muchacha escolta por los promotores de una exposición lacustre. Me entusiasmó a participar a mi también. Me di cuenta que pagaban bien y acepté. No trabajo siempre, depende de la demanda, además, soy nueva en este oficio. Apenas unos meses, pero me gusta.

Pero en Suiza el oficio de “escort girls” está asimilado a la prostitución de lujo...

M: Ya te dije. En la agencia hay chicas para todo. Es cuestión de cada una. No te obligan, te preguntan si estás dispuesta a tener sexo con un cliente. Claro la tarifa es más elevada. Pero no es mi asunto. Yo prefiero animar recepciones como estas. Se conoce gente interesante y a mi me pagan por poner clientes en contacto, a veces me hago pasar como la novia o concubina de alguien, pero es todo...

Swisslatin: Pero con tanta gente linda y adinerada a tu alrededor... ¿no te tientas para ir a la cama?

Isabelle: No seas boludo!

Swisslatin

El salario de las muchachas escoltas

Desde que la ley no penaliza el ejercicio de esta oficio, antiguamente asimilado al proxenetismo, en Ginebra florecen las agencias de “Escort Gilrs”. Un lucrativo comercio de la prostitución de lujo, si bien como lo aseguró Isabelle, en este trabajo “hay mujeres para todo”. Desde acompañar a un millonario aburrido a cenar en un restaurante de moda, servir de modelos en fiestas, a pasar una noche en un yate y a tener sexo abierto y directo y lujurioso.

Según una revista especializada, las tarifas que las agencias facturan a los clientes se sitúan entre 600 y 800 francos la hora. Precio especial por una noche o un fin de semana. El 60% va para las escoltas. 

Es decir, algunas horas en un fin de semana, significa el salario medio mensual de un suizo.

Con los acuerdos bilaterales con la Unión Europea las agencias, cuyas ofertas se encuentran en los diarios locales y sitios Internet especializados, están sufriendo  ahora la competencia de las muchachas independientes. Trabajan solas y contactan a los clientes a través de los teléfonos móviles, cuyos números anuncian en los pequeños anuncios clasificados de la prensa o través de Internet.

Brasileñas y dominicanas

La oferta latinoamericana no tardó en irrumpir. Según Isabelle, hay “muchachas escoltas”  que trabajan por su cuenta, que vienen de Brasil y República Dominica, que son muy solicitadas por un cierto tipo de hombres”. Un mercado propicio también para la oferta de “boys escort”, donde a parte de los brasileños, comienzan a dar que hablar los cubanos...

Swisslatin



 




 

© Swisslatin 2005

 

Sitio configurado para una pantalla 800x600

Webmaster