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El "Jet d'eau" del lago de Ginebra se vistió de azul.

El “Jet d’eau” del lago de Ginebra de azul (UN)

Las Naciones Unidas festejó este 24 de octubre su 70 aniversario en medio de crisis y guerras que persisten.

El Día marcó el aniversario de la entrada en vigor de la Carta de Naciones Unidas. Con la ratificación de este documento fundador por la mayoría de los signatarios, incluyendo los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, la Organización nació de manera oficial.

En su mensaje con motivo del Día de las Naciones Unidas, que este 24 de octubre conmemora los 70 años de la fundación de la Organización, Ban Ki-moon afirmó que la ONU sigue siendo faro y guía para toda la humanidad.

La ONU no es perfecta

Ban reconoció que el trabajo de la Organización no es perfecto, pero sin ella, aseguró, “nuestro mundo sería un lugar mucho más inhóspito”. Aludiendo con ello a los conflictos internacionales que empañan la celebración.
“La enseña nacional es símbolo de orgullo y patriotismo en todos los países del mundo. Pero, entre todas las banderas, solo hay una que nos pertenece a todos. Es la bandera azul de las Naciones Unidas”, aseveró el Secretario General de la ONU.

Un trabajo humanitario

Ban destacó el trabajo humanitario, que lleva alimentos y asistencia vital a quienes padecen hambre y brinda refugio a los que han sido expulsados de su hogar.

Citó también la labor del organismo a favor de la salud y el bienestar de los niños, a quienes vacunan por miles. Recordó el trabajo de defensa de los derechos humanos de todas las personas, sea cual sea su raza, religión, nacionalidad, género u orientación sexual.

Asimismo, subrayó las tareas de mantenimiento de la paz tanto por parte de los cascos azules como de los mediadores de conflictos.

Cuidan de la Tierra

“Las Naciones Unidas trabajan para la gran familia de 7.000 millones de seres humanos y cuidan de la Tierra, que es nuestro único hogar”, apuntó Ban.

Consideró que este aniversario es una oportunidad para reconocer la dedicación del personal de la ONU y honrar la memoria de los muchos que hicieron el sacrificio supremo en el cumplimiento de su deber.

El titular de la ONU lamentó las múltiples crisis de la actualidad y subrayó que ningún país u organización puede abordarlas en solitario.

“Los valores eternos de la Carta de las Naciones Unidas deben seguir siendo nuestra guía. Tenemos el deber compartido de unir nuestras fuerzas para servir a nosotros los pueblos”, puntualizó.

Todo del mundo de azul

Tanto la sede central de la organización, el Empire State de Nueva York, como el Palacio de las Naciones en Ginebra se iluminó de azul, como sucedió en más de 300 monumentos de todo el mundo que se tiñeron del color icónico de la ONU en una ola que recorrió el planeta para conmemorar los 70 años del Organismo.

En Ginebra, la ciudad vistió de azul su ícono turístico más importante, el chorro de agua. Todo un símbolo, pues frente a él se encuentra la sede de la Sociedad de las Naciones, la precursora de la ONU, edificio que sirve hoy de sede al Consejo de los Derechos Humanos.

El azul dio la vuelta al planeta empezando por Nueva Zelanda y poco a poco se fue extendiendo hacia el oeste, pasando por la Ópera de Sidney, las ruinas de Petra en Jordania, la Torre de Pisa y la Alhambra de Granada. En ginebra espero el anochecer con el chorro de agua iluminado.

En Latinoamérica el azul de la ONU brilló sobre el Cristo Redentor y el estadio Maracaná en Río de Janeiro; el edificio Colpatria, que es el más alto de Bogotá; el Palacio de Gobierno de Lima; la Pirámide de Plaza de Mayo de Buenos Aires; y el Ángel de la Independencia en Ciudad de México, entre otros muchos lugares.

Swisslatin (24.10.2015)


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