Ginebra Internacional


Expertos en desminado retiran minas antipersonal en la frontera chileno-peruana-boliviana (foto CNAD)

Impulsan en Ginebra programas para eliminar las minas anti personal

Reunión anual de Comités de la Convención Sobre Prohibición Minas Antipersonal.

 

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De acuerdo a los tratados internacionales, las guerras deberían terminar apenas cesan las hostilidades. Sin embargo, las minas antipersonal siguen causando muertes y lesiones mucho tiempo después de que los conflictos han concluido.

Estos objetivos difíciles de realizar en el mundo convulsionado de hoy, ocupan la agenda de la reunión anual de los Comités Permanentes de la Convención Sobre la Prohibición de Minas Antipersonal, o Convención de Ottawa, que se celebra en Ginebra del 21 al 25 de mayo. Participan en el encuentro 400 delegados de 100 países.

Pero solamente 36 de entre ellos impulsan activamente programas de desminado con el objetivo de terminar con la amenaza que suponen esos artefactos y dar un mejor uso a las tierras afectadas. La reunión de Ginebra analiza esos avances.

Principales logros

La Convención sobre la Prohibición de Minas Antipersonal entró en vigor en 1999 y cerca de 45 millones de minas han sido destruidas desde entonces. Además 34 de 50 países que fabricaron esas armas en el pasado están sujetos ahora a la prohibición sobre la producción establecida por este acuerdo. El resto de países han puesto una moratoria a la producción y transferencia de minas.

La reunión también analizará los avances realizados desde la Cumbre de Cartagena por un Mundo Libre de Minas del 2009, y la que se celebrará en 2014.

La posición del CICR

Pero a pesar de los avances logrados, quedan todavía muchos retos por abordar, sobre todo en lo relativo a la remoción de minas y a aliviar el sufrimiento de las personas lesionadas, según un reciente análisis de los expertos del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICIR).

El organismo humanitario subraya que las minas antipersonal no distinguen entre civiles y soldados y continúan causando la muerte y mutilaciones a los civiles mucho tiempo después del cese de las hostilidades. Extensas áreas de tierras valiosas quedan inutilizables, así los medios de sustento. Las comunidades pueden verse afectadas durante décadas después de terminado conflicto armado.

África la región más afectada

Según el CICR, de todos los continentes, África es el más gravemente afectado por las minas antipersonal. Veintidós países sufren ese problema. Todos los países, salvo uno en África Subsahariana, han ratificado la Convención, y el empleo de minas antipersonal se ha vuelto poco frecuente.

Pero el legado del pasado sigue causando muchas víctimas por año, sobre todo en las zonas más gravemente afectadas, como Angola y Mozambique.

Los demás continentes no escapan del flagelo. Quince países en Asia están afectados por las minas antipersonal; once en Europa y ocho en América.

Un objetivo humanitario

La campaña por la prohibición de las minas antipersonal fue una de las mayores iniciativas humanitarias de las últimas tres décadas. El CICR, junto con los Gobiernos y muchos otros organismos, abogó por una prohibición total del empleo, el almacenamiento, la producción y la transferencia de esas armas.

En 1997, la comunidad internacional respondió mediante la adopción de la Convención sobre la prohibición de las minas antipersonal. Pero ese fue sólo el comienzo. Era necesario implementar el tratado.

Destruir las reservas es un reto del tratado

Conforme a esa convención, cada Estado Parte tiene 4 años para destruir sus reservas de minas antipersonal. Hasta hace poco tiempo, el cumplimiento de esa obligación era casi perfecto. En los últimos once años, los Estados informaron de la destrucción de más de 42 millones de minas antipersonal.

Antes de la aprobación de la Convención sobre la prohibición de las minas antipersonal, más de 130 Estados poseían ese tipo de armas. Hoy en día, se calcula que sólo unos 40 Estados siguen teniendo reservas de minas antipersonal. En la actualidad, el cumplimiento de la obligación de destruir las reservas es uno de los principales retos del tratado.

Swisslatin (22.05.2012)

 
 

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