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El relator de
la ONU sobre detenciones secretas, en el marco del
combate a ese flagelo Manfred Nowak, señala en su más
reciente informe que la lucha contra el terrorismo fuera
de la ley está generando más terrorismo, en lugar de
evitarlo.
“En
la última década la práctica de detenciones secretas se
volvió muy prominente en un gran grupo de países,
incluso en naciones democráticas, en Estados Unidos,
pero también en terceros países, en Europa y en otras
regiones del mundo”, dijo Nowak.
El experto sostuvo que es mucho más efectivo comprender
las causas radicales del terrorismo y combatirlo dentro
del derecho internacional.
Prácticas
que no se justifican
“Cada sitio secreto de detención es una violación al
derecho de la persona, a la libertad y a otros derechos,
incluido el de no ser torturado”, explicó Nowak.
Agregó que esta práctica no se justifica nunca, ni
siquiera en el marco de la lucha contra el terrorismo.
Nowak destacó que bajo el gobierno del presidente Barack
Obama la situación en Estados Unidos mejoró, pese a no
haber logrado clausurar la prisión de Guantánamo como
había prometido.
“El presidente Obama prohibió de inmediato las
detenciones secretas así como algunas técnicas de
interrogatorio que nosotros consideramos una forma de
tortura”, dijo el relator.
Nowak subrayó que la actitud de la actual administración
estadounidense es totalmente distinta a la del gobierno
del presidente George W. Bush.
Las
detenciones secretas se siguen practicando
A pesar de las
normas internacionales que prohíben las detenciones
secretas, este fenómeno sigue ocurriendo en todo el
mundo con el pretexto de la lucha contra el terrorismo,
y afecta el ejercicio de otros derechos.
Así lo
sostienen cuatro expertos y entidades independientes de
la ONU en un informe divulgado en una reciente reunión
del Consejo de los Derechos Humanos en Ginebra.
Los expertos recomendaron, entre otras cosas, la
prohibición explícita de la detención secreta y mantener
registros detallados sobre cuántas personas están bajo
custodia y los cargos que se les imputan.
También sugieren que se establezcan mecanismos
independientes que tengan acceso a las personas privadas
de su libertad.
Mantener a
las familias informadas
Asimismo, señaló el estudio, se deben dar todos los
pasos necesarios para asegurar que las familias de los
detenidos sean informadas de su captura y condición de
salud.
Por otra parte, agregó que cualquier acción de los
servicios de inteligencia debe ser gobernada por la ley
que, a su vez, debería acatar las normas
internacionales.
Asimismo, los especialistas consideraron que los Estados
deberían ratificar el Pacto Internacional de Derechos
Civiles y Políticos y la Convención contra la Tortura.
“El
hecho de que algunos gobiernos en la actualidad
justifican abiertamente haberse apartado de normas
internacionales, como la prohibición absoluta de la
tortura, o sostienen que las detenciones secretas son
legales, ha socavado los valores más fundamentales
protegidos por las leyes humanitarias”, señala otro
informe presentado por la ex Alta Comisionada de la ONU
para los Derechos Humanos, Mary Robinson.
Swisslatin / UN news
(29.01.2010) |