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Muchos
ignoran que en el siglo pasado Suiza conoció una categoría especial
de ciudadanos helvéticos, los “heimatloses”, el equivalente hoy a
los extranjeros sin papeles. Una categoría que despliega hoy sus
efectos en los descendientes que emigraron hacia América del Sur.
Los
“heimatloses” eran aquellas personas sin estatus o derecho de
burguesía de alguna comuna Suiza, es decir personas sin comuna de
origen y sin cantón determinado. Valga recordar que en Suiza cada
helvético es “burgués” o “patricio” de una determinada
comuna y de un determinado cantón. Es lo que se llama “origen” y
se transmite de generación en generación.
En
la determinación de la comuna de origen en Suiza no interviene el
lugar de nacimiento como en otros países. Se hereda el primer origen
adquirido por los ancestros. Se es "burgués" o originario
de una comuna desde el momento en que el primer miembro de la familia
compró bienes raíces o pagó al municipio por adquirir ese derecho
de ciudadanía.
Efectos
para los descendientes
Con
la entrada en vigor de la nueva ley de la nacionalidad suiza en enero
de 2006, los descendientes suizos de la tercera y cuarta generación
residentes en Argentina y Chile, en particular, pueden obtener ahora
el pasaporte helvético. Pero muchos se encontraron que no poseían
ninguna comuna de origen. Es decir, descubrieron que sus ancestros
nunca la tuvieron y otros la perdieron.
Difícil
en esta situación reivindicar un origen para presentar una demanda de
naturalización o de reintegración. Para muchos, la causa se explica
por la existencia en el siglo pasado, de una categoría de suizos, los
“heitmaloses”, lo que podría equivaler hoy en día, a los
extranjeros “sin papeles”.
Una
historia no muy lejana
Hasta
1870 numerosos eran los suizos que no poseían derechos comunales ni
burguesías, es decir, seguían siendo personas sin origen
determinado. Ese año el Consejo Federal obligó a todos los cantones
a que reconocieran a los “heimatloses” que se encontraban en sus
territorios.
Un
total de 51.000 personas pudieron beneficiar de ese derecho, pero al
finalizar el plazo legal para acogerse, en 1878, en el cantón del
Valais, existían numerosas personas que no pudieron obtener la
burguesía y por lo tanto, una comuna de origen, porque las comunas se
negaban a conceder ese derecho.
La
obtención del lugar de origen, (burguesía) fue el requisito básico
para ser reconocido como ciudadano suizo. Debido a la falta de ese
requisito, los “heimatloses” quedaron sin pertenecer a ningún
Estado, y en algunos casos, no poseyeron nunca la nacionalidad suiza.
El
caso particular del cantón del Valais
En
el cantón del Valais, los “heimatloses” pasaron a ser
“habitantes perpetuos” o habitantes “tolerados”. Dado que en
esos tiempos los valesanos emigraban hacia los cuatro rincones del
mundo, muchos de ellos no fueron reconocidos como ciudadanos suizos,
por no poseer la “burguesía”, o el origen comunal.
El
cantón del Valais fue un caso especial. Primero porque numerosas
personas provenientes de otros países y cantones llegaron a
establecerse en las comunas rurales cuando entró en vigor la ley
sobre “la Heimatlosat”. En su mayoría eran pobres campesinos y no
tuvieron los medios suficientes para adquirir un bien raíz y tampoco
volvieron a sus comunas donde podían haber reclamado ese derecho.
Estos
suizos de otros cantones perdían su nacionalidad por no haber
reivindicado en los plazos legales sus derechos que eventualmente poseían
en sus antiguas comunas de domicilio.
Los
tolerados o habitantes perpetuos poseían un estatus precario.
Tolerados por las comunas podían ser expulsados en cualquier momento.
Los descendientes no tenían ningún derecho de sucesión, ni políticos,
ni de escolaridad, y menos a ocupar cargos públicos.
Esta
categoría de suizos pasó a ser más numerosa que los “burgueses
originarios”, lo que obligó a las autoridades federales a decretar
en 1870 el estatus de “burgués” a una comunidad de personas que
ya llevaban más de 3 generaciones viviendo bajo esta condición.
El
aumento de los “heitmatloses” se explica también porque en el
Valais la burguesía dependía de los bienes raíces. De esta forma,
muchos valesanos de origen, al emigrar o por razones económicas, vendían
sus propiedades y por ello perdían su derecho de origen. Además, la
mujer que se casaba con una persona con este estatus perdía a su vez
sus derechos comunales y pasaba también a integrar los “heitmatloses”.
Sólo
25 años de la promulgación de la ley federal que puso término a la
"Heimatlosat" el cantón del Valais se decidió finalmente a
regularizar a sus "sin papeles".
Sólo
que muchos "heimatloses" emigraron durante esos años
esencialmente a la Argentina y Brasil y sus descendientes no pudieron
ser "regularizados".
Ver
lista de las últimas familias de "heitmatloses" que
recibieron la burguesía comunal valesana:
La
lista de los regularizados
Swisslatin / Aldu |