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Monumento marino a los refugiados (OIM)

Monumento marino a los refugiados.

Día Mundial del Refugiado: más de 60 millones de personas están desarraigadas en todo el mundo.

El Alto Comisario de la ONU para los Refugiados, (ACNUR) destacó el valor y la resilencia de las familias obligadas a huir de la guerra y de la persecución, y lamenta el éxodo masivo de millones de personas en busca de seguridad.

Con ocasión del Día Mundial del Refugiado, Filippo Grandi, se mostró esperanzado en encontrar soluciones para ayudar a sanar el trauma que viven diariamente los refugiados, aunque admite que este año las señales positivas son difíciles de encontrar.

Un nivel sin precedentes

“Hoy en día el número, complejidad y naturaleza prolongada de los conflictos actuales significan que el desplazamiento forzado ha llegado a un nivel sin precedentes desde la fundación de la propia ONU; sustancialmente más de 60 millones de personas están desarraigadas en todo el mundo”, dijo el Alto Comisario.

“Cada día una nueva tragedia de los refugiados es anunciada por los medios de comunicación; niños, madres y padres que pierden la vida en un intento desesperado por escapar de la violencia”, subrayó.

Xenofobia y falta de voluntad política

En este marco de fondo trágico, donde prevalece una retórica política de división en cuestiones de asilo y migración, con niveles preocupantes de xenofobia, se ven amenazados los acuerdos internacionales que protegen a los  refugiados obligados a huir de la guerra o la persecución.

En lugar de distribución de la carga, vemos el cierre de fronteras, en lugar de la voluntad política, hay una parálisis política. “Y las organizaciones humanitarias como la mía sufren las consecuencias, mientras que al mismo tiempo lucha para salvar vidas con presupuestos limitados”, deploró.

Sin embargo, hay motivo de esperanza. En contraste con las tragedias repetidamente difundidas por los medios de comunicación, a menudo hemos sido testigos de una efusión de generosidad por parte de comunidades de acogida, por individuos, por familias que han abierto sus hogares.

Generosidad de personas simples

Para estas personas ordinarias, se trata de refugiados no de mendigos, ni de competidores en el mercado de trabajo, ni tampoco son terroristas -”para ellos se trata de gente como usted o como yo, cuya vida ha sido afectada por la guerra. Estos simples actos de solidaridad se repiten todos los días en todo el mundo”, destacó Filippo Grandi, lo que consideró como un signo de esperanza.

Para el ACNUR, 2016 es un año decisivo para la causa de los refugiados. A medida que las guerras en espiral están fuera de control, debe ser un año para asumir la responsabilidad colectiva para poner fin a los conflictos que obligan a las personas a huir, y también para ayudar a los millones de personas cuyas vidas han sido destruidas por esta violencia.

“Los líderes mundiales ya no pueden ver de forma pasiva como tantas vidas se pierden innecesariamente. Debemos ser inteligentes acerca de la búsqueda de soluciones para ayudar a los refugiados. Debemos encontrar medios humanos y dignos para asegurar que los refugiados no arriesguen sus vidas y las de sus familias recurriendo a despiadados traficantes o debiendo embarcarse en frágiles embarcaciones en un intento por alcanzar un lugar seguro”, concluyó en su mensaje el Alto Comisario de la ONU.

Swisslatin / UN News (20.06.2016)


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