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Diez de
los quince países con mayores niveles de desigualdad se encuentran en América
Latina y el Caribe, según señala el primer Informe del Programa de las Naciones
Unidas para el Desarrollo (PNUD).
El
documento sobre Desarrollo Humano para la región, sostiene que esta desigualdad
es alta, persistente, se reproduce en un contexto de baja movilidad social y
supone un obstáculo para el avance en desarrollo humano.
El
documento “Actuar sobre el futuro: romper la transmisión intergeneracional de la
desigualdad”, subraya que necesitan políticas públicas específicas, integrales y
eficaces para reducir la desigualdad.
Acciones con un tripe enfoque
El estudio propone diseñar y aplicar acciones con un triple enfoque para superar
la trampa de desigualdad en que ha caído la región. Estas políticas públicas
específicas deben llegar a la gente, contemplar el conjunto de restricciones que
perpetúan la pobreza y la desigualdad y las personas deben sentirse y ser
agentes de su propio desarrollo.
Según el Informe del PNUD, existen mecanismos tanto a nivel de los hogares como
a nivel del sistema político que refuerzan la reproducción de la desigualdad.
Entender de manera más clara estos mecanismos permitirá diseñar políticas que
superen el combate a la pobreza y reduzcan con mayor efectividad la desigualdad
en la región.
Indígenas y mujeres los más afectados
Las
mujeres y la población indígena y afrodescendiente son los grupos más afectados
por la desigualdad. Las mujeres de la región reciben un menor salario que los
hombres por igual trabajo, tienen mayor presencia en la economía informal y
acarrean con una doble carga laboral. Por su parte, el doble de la población
indígena y afrodescendiente vive con 1$ por día, en promedio, respecto a la
población euro-descendiente.
El informe elaborado por PNUD presenta también una novedosa medición que muestra
cómo la desigualdad impacta al desarrollo humano. Según esta estimación, el
Índice de Desarrollo Humano (IDH) de los países de la región disminuiría, en
promedio, entre 6% y 19% si se corrigiera atendiendo a la desigualdad.
Capacidad redistributiva del Estado
La nueva
política integral y específica que se propone para reducir la desigualdad en la
región debe incidir sobre las condiciones objetivas de los hogares y las
restricciones que enfrentan, sobre aspectos subjetivos que determinan autonomía
y aspiraciones de movilidad. La calidad y eficacia de la representación política
y la capacidad redistributiva del Estado son otros de los factores a atender,
según el Informe.
El estudio señala que las políticas públicas más extendidas en la región se han
enfocado en aspectos específicos del combate a la pobreza sin considerar la
integralidad de la condición de privación y su relación sistémica con la
desigualdad.
Desigualdad en la educación
El
Informe también muestra que el nivel de ingresos o el nivel educativo, entre
otros factores, están detrás de la reproducción de situaciones de desigualdad en
desarrollo humano. Sin embargo, existen otras causas estructurales de origen
político y social que reflejan factores históricos, falta de igualdad de
oportunidades y de acceso a las relaciones de poder, con situaciones de
exclusión, opresión y dominación.
Swisslatin
(26.07.2010) |