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Todo comenzó
cuando hace algunos meses, discretamente la justicia
suiza denunció ante la francesa el caso de un robo de
ficheros informáticos, protagonizado por un ex empleado
de la HSBC, sin sospechar que la denuncia abriría una
verdadera caja de Pandora, en contra de la misma plaza
financiera helvética.
En efecto, la
denuncia terminó por centrar de nuevo la atención en el
rol de la banca helvética en el fomento del blanqueo de
dinero y de evasión fiscal, prácticas públicamente
criticadas por sus vecinos europeos.
Convaleciente
aún de la presión estadounidense por el
litigio judicial
abierto en EE.UU. contra el banco UBS, acusado de haber
colaborado con clientes en este país para defraudar al
fisco, el fiscal de Niza, Éric de Montgolfier
reaccionó a la denuncia suiza abriendo una investigación
judicial.
Amplia
investigación
El problema ha
sido que la investigación la abrió en más direcciones
que esperaba la justicia suiza: posible evasión de
capitales y “blanqueo” de dinero, en Suiza; y posible
implicación de 3.000 o 4.000 franceses en tales
tráficos.
En un comienzo
los suizos minimizaron el caso y en cuanto a las listas
de clientes robadas, directivos del banco HSBC, que no
pasaba más de 10 clientes y cargaron al ex-empleado como
simple ladrón chantajista.
Según el banco
suizo, Antonie, o Hervé, de origen franco-italiano,
ayudado por su cómplice, franco-libanés, intentó vender,
infructuosamente, el contenido de su ordenador portátil
en Líbano. De ahí que las autoridades del banco,
conocido por su discreción alertaran a la policía
francesa.
Cuentas
de todo el mundo
Pero ahora
se sabe que el listado de cuentas sospechosas que robó
el ex empleado de la sede del banco HSBC en Ginebra
contiene unos 130.000 nombres "de todo el mundo", según
el fiscal de Niza que investiga este caso de presunto
blanqueo de dinero, Eric de Montgolfier.
"No se
trata de un simple listado de nombres sino de un
complejo sistema" con claves secretas, según el fiscal,
quien precisó que, entre los nombres que figuran en el
mismo hay unos 3.000 franceses.
De
Montgolfier admitió que también hay nacionales de otros
muchos países, especialmente de Colombia e Italia.
Un
moderno Robin Hood
El
protagonista de esta historia, el informático de 38 años
que también se hace llamar Hervé para preservar su
anonimato por razones de seguridad, aseguró este domingo
a la prensa francesa que nunca intentó vender esos datos
porque no es un ladrón, sino una especie de 'Robin Hood'
que lucha contra el crimen organizado, y que no ha
recibido dinero por sus revelaciones.
Evasores
franceses y colombianos
Ahora se
comienza a conocer algo más de las cuentas, que no son
sólo de clientes franceses. Entre los datos robados se
incluyen los de actores y políticos franceses, así como
los de autoridades chinas y cargos públicos colombianos
y de otros países latinoamericanos aún no precisados.
En cuanto a
Francia, se calcula oficiosamente que un número
impreciso de franceses tendrían en bancos suizos unos
6.000 millones de euros, posiblemente “disimulados” al
fisco francés.
El hecho es
que ahora el caso de las listas robadas en la HSBC cobra
una cierta tensión diplomática, ya que la justicia suiza
parece sospechar que el gobierno francés está trabajando
con las listas robadas con el objetivo de aumentar la
presión sobre las instituciones bancaria suizas y en
particular dar un nuevo golpe al moribundo sistema del
secreto bancario helvético.
Swisslatin
(14.12.2009) |