Impensable hace algunos meses en una economía que se
proclama liberal y de libre mercado, pero ahora la
medida aparece como una necesidad para salvar el sistema
financiero helvético: la intervención del Estado.
El banco central suizo pidió este jueves poderes para
fragmentar a los bancos "demasiado grandes" que puedan
caer en quiebra, con lo que se unió a Londres y
Washington en la demanda de una mejor regulación que
asegure que las entidades financieras se cuiden en una
crisis.
Durante los últimos dos años, desde que las hipotecas de
Estados Unidos provocaron una crisis bancaria que se
esparció por todo el mundo, los gobiernos del mundo han
inyectado billones de dólares al sistema financiero para
reforzar a los bancos y salvaguardar los ahorros de la
gente.
Normas reguladoras
El Banco Nacional Suizo (BNS) dijo en su reporte de
estabilidad que Suiza debería tener normas que le
permitan escindir partes de los bancos dominantes, UBS y
Credit Suisse, si empeora la economía.
Ambas firmas poseen más de 3 billones de dólares en
pasivos, casi seis veces el Producto Interno Bruto de
Suiza.
"El estado del sistema financiero internacional y del
suizo es -y permanece- vulnerable en general", dijo el
vicepresidente del SNB, Philipp Hildebrand, en una rueda
de prensa en Bruselas.
"La situación de los grandes bancos aparenta ser más
difícil. Junto a los riesgos de su todavía apreciable
tamaño de mercado, enfrentan significativos riesgos
crediticios en general", agregó.
El debate sobre la regulación financiera ha generado
conflictos entre países y también entre banqueros
centrales y políticos, que no quieren manejar sus bancas
locales pero sí calmar la indignación pública de que se
paguen impuestos para salvar aquellos empleos.
El franco suizo sube frente al euro
Por su parte, el franco suizo llegó al máximo en un mes
contra el euro el jueves después de que el Banco
Nacional de Suiza despertara el fantasma de la
intervención, lo que ha impedido nuevas subidas.
El BNS mantuvo el jueves las tasas de interés en el
mínimo histórico, dejando sin cambios su meta para la
tasa Libor en francos suizos a tres meses a 0,00-0,75
por ciento, con sesgo a un descenso hacia 0,25 por
ciento.
El gobernador del BNS Jean-Pierre Roth dijo que él
continuará frenando una subida irracional del franco,
mientras que los analistas decían que algunos operadores
estaban poniendo a prueba la resolución del BNS con
respecto a la intervención.
El franco suizo llegó a subir hasta 1,5007 por euro tras
los comentarios de Roth, de acuerdo con datos de
Reuters, su nivel más fuerte desde el 15 de mayo.
La Unión Europea también aprueba leyes
Por su parte, los líderes de la Unión Europea también
aprobarán nuevas leyes para endurecer la supervisión del
sistema financiero en una cumbre de dos días iniciada el
jueves, para salvaguardar una economía que, según
dijeron, está en una profunda recesión.
"Ya se ha hecho mucho trabajo valioso para mitigar las
consecuencias de la crisis, pero es esencial que
mantengamos los esfuerzos", escribió el primer ministro
checo, Jan Fischer, cuyo país preside al bloque
continental hasta fin de mes, en la carta de invitación
a los líderes.
Por otro lado, Washington ha obligado a los bancos a
elevar sus reservas de capital para asegurar que puedan
soportar una eventual profundización de la crisis
económica, a través de "pruebas de tensión".
El miércoles, el presidente Barack Obama reveló sus
ideas para una gran reforma a la regulación del sistema
financiero.
"Tenemos que reconocer que el mercado libre es la fuerza
más poderosa para generar nuestra prosperidad, pero no
es una licencia libre para ignorar las consecuencias de
nuestros actos", dijo el presidente estadounidense.
Swisslatin / agencias