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Como un balde de agua fría fue recibido por los medios
sindicales y políticos suizos el anuncio de nuevos
recortes de puestos de trabajo por el principal banco
helvético UBS, tras las pérdidas registradas durante el
primer trimestre.
Reunidos en asamblea general, los directivos del banco
anunciaron que UBS recortará su plantilla en otro 11 por
ciento, lo que significa 2500 supresión de puestos de
trabajo en Suiza.
El presidente ejecutivo Oswald Gruebel, el ex jefe del
Credit Suisse que abandonó la jubilación en febrero para
lograr la reactivación del UBS, dijo que el banco
perderá en el primer trimestre casi 2.000 millones de
francos suizos (unos 1.740 millones de dólares), debido
principalmente a amortizaciones y salidas de capital en
su filial de gestión de riqueza.
Ante la junta general de accionistas, Gruebel dirá que
el banco se dispone a recortar su plantilla para
llevarla a 67.500 empleados en el 2010, desde los 76.200
con que contaba a finales de marzo, con la intención de
ahorrar hasta 4.000 millones de francos.
Los nuevos recortes se suman a los de miles ya
anunciados durante la crisis financiera y significan que
UBS habrá reducido su plantilla en una quinta parte
desde un máximo de 83.800 hace un año.
Por otro lado, el banco apuntó que está llevando a cabo
un análisis de sus operaciones con el objetivo de
identificar y abandonar aquellos negocios de elevado
riesgo o "poco prometedores", mientras que pretende
mantener sus actividades estratégicas, entre las que se
incluye el negocio internacional de gestión de
patrimonios y banca suiza, así como banca de inversión y
gestión de activos.
No hay buenas noticias
"Desafortunadamente no soy capaz, aún, de ofrecerles
alguna buena noticia. En cambio estoy obligado a
presentarme ante ustedes con otra ronda de cifras de
desempeño insatisfactoria y anunciar más medidas
drásticas", escribió Gruebel en el texto de su discurso.
"Nuestro panorama sigue siendo cauteloso y enfrentamos
varias incertidumbres. Tenemos que prepararnos nosotros
mismos para esto, incluso porque tenemos derecho a ser
más optimistas sobre las perspectivas de largo plazo
para nuestro banco", agregó el ejecutivo.
Asimismo, Grübel señaló que "a pesar de algunos síntomas
iniciales positivos" la entidad sufrió una salida neta
de capitales de 23.000 millones de francos (15.212
millones de euros) en su unidad de gestión patrimonial y
banca suiza debido en gran medida a los acuerdos
alcanzados con las autoridades de EE.UU. respecto a la
lucha contra el fraude fiscal y la evasión de impuestos.
No obstante, UBS indicó que "gracias a la reducción del
balance de la entidad y del peso de los activos de
riesgo" el ratio de solvencia del banco Tier 1 se situó
en prácticamente el 10% a finales de marzo, a pesar de
las pérdidas trimestrales.
Promesas no cumplidas
De este modo, la entidad suiza pretende lograr un ahorro
de entre 3.500 y 4.000 millones de francos suizos hasta
finales de 2010. En este sentido, UBS planea reducir su
plantilla desde los 76.200 trabajadores con los que
contaba en marzo, hasta 67.500 en 2010.
El recorte de 8.700 empleos afectará a cincuenta países,
entre los cuales sus sedes estadounidenses. En Suiza
2500 perderán sus empleos, a pesar que al momento del
reflote financiero acordado por el Consejo Federal, sus
directivos prometieron salvar los empleos locales,
prioridad exigida por los partidos de Izquierda.
Swisslatin / agencias
(15.04.2009)
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