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Neymar apadrina el jaguar (UN)

Celebridades apoyan campaña contra el comercio ilegal que conduce especies al borde de la extinción.

Con ocasión del Día Mundial de la Vida Silvestre, diferentes agencias del sistema de Naciones Unidas denuncian las redes criminales que se dedican al comercio ilegal de vida silvestre, negocio estimado en más de $ 23 mil millones anuales, equivalente al tráfico de drogas, armas y seres humanos.

Según organismos como el Programa de la ONU para el desarrollo (PNUD), a pesar de su valor intrínseco para el desarrollo sostenible y el bienestar de las personas, la vida silvestre se ve amenazada. Para combatir este negocio, varios artistas y personalidades se han unido a la campaña de Wild for Life, de defensa de la vida silvestre.

Celebridades apoyan la campaña

Desde su inicio participan en esta campaña 35 celebridades, entre artistas y deportistas. Ha alcanzado más de 1.000 millones de personas, ha generado 4,5 millones de interacciones en redes sociales y ha prometido 12.000 promesas de acción. 45.000 personas han elegido una especie afín para defenderlas.

Jugadores como el brasileño Neymar ha apadrinado a los jaguares, al igual que el actor y director mexicano Gael García Bernal; el joven actor, Aidan Gallagher el pájaro guacamayo; el actor indonesio Hamish Daud el Oso; y la actriz china Li Bingbing un antílope tibetano.

Delitos con consecuencias ambientales

Algunas de las especies vegetales y animales más carismáticas del mundo, como también otras menos conocidas pero de importancia ecológica, corren peligro de extinguirse de inmediato. Entre las principales causas cabe mencionar la destrucción del hábitat y el aumento del tráfico ilícito de flora y fauna silvestres.

Los delitos contra la vida silvestre acarrean profundas consecuencias ambientales, económicas y sociales. Causan especial preocupación las repercusiones que tiene el tráfico ilícito para la paz y la seguridad en varios países donde la delincuencia organizada, la insurgencia y el terrorismo suelen estar estrechamente ligados entre sí.

La ONU llama a unir esfuerzos para mitigar las graves amenazas que se ciernen sobre la vida silvestre e insta a todos los sectores de la sociedad a que pongan fin al tráfico ilícito de especies de flora y fauna silvestres y se comprometan a comerciarlas y utilizarlas de manera sostenible y equitativa.

Aniversario de la CITES

Cabe recordar que hace tres años la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el 3 de marzo –aniversario de la aprobación de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES)— Día Mundial de la Vida Silvestre.

Desde la primera conmemoración la ONU reitera el mismo mensaje: «Es hora de tomar en serio los delitos contra la vida silvestre».

El comercio ilegal de fauna y flora silvestres se ha convertido en una sofisticada forma de delincuencia transnacional, comparable a otros perniciosos ejemplos como la trata de seres humanos y el tráfico de drogas, artículos falsificados y petróleo.

Está impulsado por el aumento de la demanda y con frecuencia se ve facilitado por la corrupción y una gobernanza deficiente. La ONU dispone de pruebas sólidas de que en él hay una participación creciente de redes de delincuencia organizada y grupos armados no estatales.

Delincuencia organizada

El comercio ilegal de fauna y flora silvestres socava el estado de derecho y representa una amenaza para la seguridad nacional; degrada los ecosistemas y constituye un obstáculo importante para los esfuerzos de las comunidades rurales y los pueblos indígenas que luchan por gestionar de manera sostenible sus recursos naturales.

Combatir estos delitos no solo es esencial para la labor de conservación y para el desarrollo sostenible, también contribuirá a lograr la paz y la seguridad en regiones aquejadas de problemas donde estas actividades ilegales alimentan los conflictos.

Swisslatin / Alberto Dufey / (03.03.2017)


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