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Los visitantes que llegan a Londres para asistir a las Olimpiadas podrán
encontrarse con enormes cajas de regalo de colores brillantes que prometen a los
transeúntes una vida mejor. Pero una vez adentro descubren la dura realidad de
la trata de seres humanos.
Las instalaciones son parte de la “Campaña
Gift Box”
(caja de regalo) que pretende sensibilizar sobre la trata de seres humanos, un
delito que afecta a todos los países del mundo de una manera u otra.
Un mundo de promesas
En el exterior, las cajas están adornadas con colores brillantes y están llenas
de promesas como
“Gana dinero y ayuda a tu familia”.
El interior es blanco y negro y presenta las caras de las víctimas y sus
historias, así como información sobre la trata de seres humanos.
Mientras miles de atletas viajan al Reino Unido para contenderse la medalla de
oro, “cada minuto, de cada hora, hombres, mujeres y niños se ven obligados a
viajar por el mundo a fin de ganar el oro para otros: ellos son víctimas de la
trata”, puede leerse en el sitio Web de Gift Box.
La campaña Gift Box fue ideada por el grupo activista “Stop The Traffik” y la
Iniciativa Global de las Naciones Unidas para la Lucha contra la Trata de
Personas (Ungift.org) constituida por la OIT y otras agencias de las Naciones
Unidas, así como por la Organización para la Seguridad y la Cooperación en
Europa (OSCE).
Una terrible realidad
“Es nuestra responsabilidad aprovechar esta oportunidad para informar al mundo
sobre la realidad de este terrible crimen; para inspirar a los visitantes de
esta ciudad en vista de los Juegos de la XXX Olimpiada – provenientes de miles
de aldeas y ciudades – a conocer este delito y a emprender acciones para ponerle
fin”.
Según la última “Estimación mundial sobre el Trabajo
Forzoso 2012 de la OIT”, cerca de 21 millones de personas son víctimas de
trabajo forzoso. Es decir, están atrapadas en empleos que les han sido impuestos
por medio de la coerción o el engaño y que no pueden abandonar.
Explotación laboral y sexual
La mayoría de las formas de trata de seres humanos puede ser considerada trabajo
forzoso y, por lo tanto, los datos reflejan el ámbito general de la trata de
seres humanos con fines de explotación laboral y sexual, que es considerada por
muchos como la esclavitud moderna.
Las estimaciones de la OIT se traducen en que en el mundo, tres de cada 1.000
personas son víctimas de trabajo forzoso en este momento.
Noventa por ciento de las víctimas son explotadas por individuos o empresas
privadas, mientras que 10 por ciento son forzadas a trabajar por el Estado,
grupos militares rebeldes o en la cárcel bajo condiciones que violan las normas
fundamentales de la OIT. La explotación con fines sexuales constituye el 22 por
ciento de todas las víctimas y la explotación con fines laborales representa el 68
por ciento del total.
Enlaces:
STOP THE
TRAFFIK
/
UNGIFT.ORG
Swisslatin (29.07.2012) |