|
El Consejo de Derechos Humanos de la ONU ha condenado este jueves las
violaciones de los Derechos Humanos que están cometiendo las autoridades en
Siria y ha pedido el fin de los ataques contra la población civil. Un total de
37 países han apoyado la propuesta, tres la han rechazado, Cuba, China y Rusia,
y tres se han abstenido.
La India, Ecuador y Filipinas.
Los países latinoamericanos que
votaron a favor de la resolución fueron Chile, Costa Rica, Guatemala, México,
Perú y Uruguay, pero expresaron reservas en cuanto al uso de la fuerza
extranjera en la solución de un conflicto que consideraron de internos.
La delegación Siria, que había abandonado ya el martes la sala de los debates y señaló que no reconocería ninguna resolución.
Evitar lo de
Libia
Si bien todos los participantes en la reunión de emergencia
sobre la crisis política y de derechos humanos en Siria concordaron -en el
debate previo al voto- en que el
gobierno de ese país ha fallado en su misión de proteger los derechos humanos
del pueblo sirio, se evitó llamar a la intervención extranjera armada, como
sucedió con Libia.
El peso de la opinión y del voto de los países latinoamericanos en este debate
era escaso, pero igual los miembros que integran el Consejo hicieron oír su voz,
coincidiendo todos en que se debía poner término a la violencia y a las
violaciones a los derechos humanos.
No a la
manipulación
Cuba y Ecuador fueron los que con mayor vigor combatieron todo eventual apoyo a
una intervención extranjera y han subrayado que las potencias, como Estados
Unidos y la OTAN, manipulan al Consejo para que apoye el uso de la fuerza en un
conflicto interno.
La delegación ministerial del Uruguay fue bien explicita al sostener “queno
hay nada más despreciable que disparar contra su propio pueblo”, y había que
condenar asesinatos de niños y las violaciones a los derechos humanos, pero que
en la solución de esta crisis, había que evitar que suceda lo mismo que con Libia.
La selectividad de las potencias
La delegación de Cuba rechazó “la selectividad de las potencias” en el Consejo
que "promueven aventuras bélicas", como las ya vistas en Libia. Cuba rechazó el
apoyo de esas potencias que buscan cambios políticos por la fuerza, y la
intervención de potencias extranjeras como en Libia.
El embajador de ese país Rodolfo Reyes Rodríguez,
dijo que se manipula, que existe un doble rasero, el que imponen Estados Unidos
y la OTAN; defendió la integralidad territorial, y abogó por la capacidad del
pueblo sirio a resolver la crisis sin interferencia extranjera.
Costa Rica dijo que Siria debe asumir sus compromisos con el derecho
internacional humanitario, que el problema de la violación de los Derechos
Humanos no son resortes internos, pero que en la solución al conflicto apoyaba
la mediación de la Liga Árabe, y estuvo a favor que los culpables respondan
ante la Corte Penal internacional, si se prueba que se han cometido crímenes
contra la humanidad.
Un diálogo incluyente
México que había apoyado la convocatoria de esta reunión, también condenó la
violencia contra la población y fue partidario a que se buscaran los mecanismos
para favorecer un dialogo incluyente para una solución pacífica al conflicto, y
expresó su apoyo a los esfuerzos de la Liga Árabe.
Guatemala instó a encontrar una salida negociada a la crisis, y Perú abogó por
el diálogo incluyente del pueblo sirio, manifestando que estaba contra las
sanciones económicas, que no harán más que afectar a la población civil. Invitó
a la reconciliación y rendición de cuentas.
Las otras grandes potencias como Rusia, India, y China también abogaron contra
toda intervención extranjera que ponga en peligro la estabilidad de la región y
se respete la integralidad territorial de Siria. La India se abstuvo en la
votación.
Esta es la cuarta vez desde el pasado abril que el Consejo de Derechos Humanos,
que posee autoridad moral pero no fuerza legal, condena a Siria.
Swisslatin / Alberto Dufey (1.03.2012) |