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El cierre de la prisión de Guantánamo continúa siendo la promesa incumplida de
la Administración Obama; un rompe cabeza para las instancias de la ONU, ante la
incapacidad de hacer cumplir las resoluciones aprobadas por la comunidad
internacional.
Navi Pillay, la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos ha vuelto a
la carga, al reiterar a las autoridades de Estados Unidos que investiguen las
denuncias de tortura y otros atropellos de las garantías fundamentales en la
prisión de Guantánamo.
Pedido de investigar
En un comunicado, Navi Pillay instó al Congreso de ese país a tomar medidas para
el cierre de esas instalaciones y señaló que las leyes internacionales ordenan
una “investigación amplia y sistemática de todas las acusaciones de presuntas
violaciones graves de los derechos humanos” perpetradas en esa cárcel.
Por otra parte, Pillay lamentó que tres años después de que el Ejecutivo
estadounidense ordenara su cierre en un plazo de doce meses, la prisión de
Guantánamo permanezca abierta y haya afianzado un sistema de detenciones
arbitrarias que violan el derecho internacional.
Juzgar y liberar sino hay pruebas
Agregó que la nueva Ley de Autorización de la Defensa Nacional, promulgada en
diciembre de 2011, alejó más la clausura de Guantánamo puesto que regulariza las
detenciones militares sin cargos ni juicios.
La experta reconoció el derecho de los Estados a proteger a su población de
actos terroristas, pero subrayó que cuando exista evidencia, los sospechosos
deben ser procesados y sentenciados de acuerdo con la ley, y cuando no, deben
ser liberados.
Respetar los Derechos Humanos
En Ginebra, el portavoz de Pillay, Rupert Colville, indicó que no se puede
ignorar la ley ni se les puede negar a los detenidos un juicio justo y consideró
que, en tanto se logra el cierre de la prisión, las autoridades estadounidenses
deben garantizar el respeto de los derechos humanos en ese centro.
“Una muestra de la falta de cumplimiento de ese principio ha sido no permitir a
los expertos independientes observar las condiciones de detención y no dejar a
los relatores especiales de la ONU conversar en privado con los detenidos”,
dijo.
El caso de los cinco cubanos
Por otro lado Navi Pillay ha pedido que el Consejo de los Derechos Humanos
examine
la situación de los cinco nacionales cubanos encarcelados en los Estados Unidos,
conocidos como los “Cinco Cubanos”.
También ha solicitado al Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias, su
inmediata consideración y acciones pertinentes.
“La Oficina del Alto Comisionado de los Derechos Humanos continuará observando
de cerca la situación del Señor René González, a quien se le ordenó cumplir sus
tres años de libertad supervisada en los Estados Unidos de América, así como la
de los otros cuatro nacionales cubanos que permanecen en prisión."
"También continuaré insistiendo personalmente ante las autoridades
estadounidenses y a favor de las esposas de René González y Gerardo Hernández
para que a estas se les permita visitar a sus esposos”, señala Navi Pillay en
una misiva enviada a las autoridades cubanas.
Swisslatin (24.01.2012) |