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Hasta
ahora ningún organismo internacional del sistema de Naciones Unidas ha tomado
posición oficial sobre la ley suscrita recientemente por la gobernadora de
Arizona, en Estados Unidos, que criminaliza a los indocumentados.
Un
vocero del Alto Comisionado para los Refugiados (ACNUR) dijo que se trataba de
una ley nacional y que era en el contexto interno que debería ser abordada en
prioridad. Otros organismos reconocen el derecho
internacional que tienen los países para establecer mecanismos para controlar el
ingreso y la salida de extranjeros de su territorio.
Pero
poco a poco comienzan a surgir críticas en estamentos inferiores y en organismos
defensores de los Derechos Humanos, como es el caso de la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y de un experto del Comité de la ONU
sobre los Derechos de los Trabajadores Migratorios, que se encuentra reunido en
Ginebra.
Un
experto se pronuncia
Este
último, Miguel Ángel Ibarra, en
una entrevista con la Radio Naciones Unidas, recordó que la detención arbitraria
de cualquier persona es contraria al derecho internacional.
“Si no ha cometido infracción no tienen por qué detenerle o mucho menos pararle
simplemente porque tiene facciones físicas de ser latino”, dijo.
El experto de la ONU agregó que la ley, que entrará en vigor en agosto próximo,
contradice la reforma migratoria de la que ha hablado el presidente de Estados
Unidos, Barack Obama.
El pasado 24 de abril,
la gobernadora de Arizona, Jan Brewer, promulgó la ley SB1070, ordenamiento que
en la práctica penaliza, encontrarse ilegal en ese territorio estadounidense y
obliga a los policías a interrogar a cualquier persona sobre su situación
migratoria.
La CIDH alza la voz
Por su parte La
Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) consideró este miércoles que
la nueva ley antiinmigrante en Arizona abre la puerta a la discriminación racial
en ese estado.
El organismo expresó también su preocupación por la criminalización de la
presencia de indocumentados, por considerar que lleva al extremo las normas
internacionales sobre los controles migratorios.
“La Comisión Interamericana expresa su profunda preocupación ante el alto riesgo
de discriminación racial en la implementación de la ley”, indico el órgano
dependiente de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Promulgada la semana pasada, la ley exige que la policía de Arizona pregunte
sobre la situación migratoria de cualquier persona sobre la cual tenga “sospecha
razonable” de estar ilegalmente en el país.
Delito criminal de
“traspaso”
Establece además que la presencia de un inmigrante indocumentado en Arizona
configura el delito criminal de “traspaso”, que conlleva una pena de hasta seis
meses de prisión y el pago de una multa.
El máximo órgano de la OEA en materia de derechos humanos recordó que las normas
internacionales establecen que la detención debe aplicarse sólo de manera
excepcional y luego de haber analizado, en cada caso, su necesidad y
proporcionalidad.
La CIDH retomó una resolución emitida el año pasado, en la que indicó que los
Estados deben evitar la prolongación excesiva de la detención en todos los
casos, y deben asegurar que sea lo más breve posible.
En un comunicado, la comisión asentó que la detención debe ser ordenada por la
autoridad competente, acción que por regla general recae en un juez.
Mecanismos de
control
La CIDH precisó que el derecho internacional reconoce que los países pueden
establecer mecanismos para controlar el ingreso y la salida de extranjeros de su
territorio.
Empero indicó que las acciones en este sentido deben realizarse dentro del pleno
respeto a los derechos de las personas afectadas.
De igual modo refirió la observancia de principios fundamentales como la no
discriminación, que los derechos a la libertad e integridad personal no pueden
subordinarse a la implementación de políticas públicas.
La comisión exhortó a
las autoridades estadounidenses a buscar los mecanismos adecuados para modificar
la ley de Arizona “a fin de adecuarla a los estándares internacionales de
derechos humanos para la protección de los y las inmigrantes”.
Swisslatin
(29.04.2010) |