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Una
buena noticia para las organizaciones defensoras de los derechos humanos de la
región, ha sido la inauguración este jueves en Santiago de Chile, de la
representación para Sudamérica de la Alta Comisionada de la ONU para los
Derechos Humanos.
La nueva
oficina en la capital chilena tiene por finalidad promover y proteger esas
garantías en la región, y al mismo tiempo descentralizar el trabajo en el terreno
y organizar campañas de sensibilización.
Al
servicio de organizaciones clave
El
representante para América del Sur de esa dependencia de Naciones Unidas,
Amerigo Incalcaterra, explicó que la oficina trabajará en conjunto con
gobiernos, parlamentos, cortes de justicia, instituciones nacionales de derechos
humanos, organizaciones civiles regionales e internacionales y agencias de la
ONU.
“La oficina regional fue establecida para colaborar en la elaboración de
políticas públicas de derechos humanos y para apoyar a los países en el
cumplimiento de sus obligaciones internacionales”, apuntó Incalcaterra.
Durante la inauguración de las instalaciones, el representante destacó la
persistencia de problemas como la pobreza, la inequidad, la violencia y la
impunidad en la región.
En este renglón, instó a las autoridades de la región a seguir trabajando para
reducir la brecha entre retórica y realidad en materia de derechos humanos.
Conflicto armado en Colombia
Por otro
lado, la Oficina en Colombia de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos
Humanos consideró “positivo y acertado” el reconocimiento efectuado esta semana
por parte del presidente Juan Manuel Santos de que existe un conflicto armado
interno en el país.
Al
reconocer esta situación, el gobierno colombiano facilita la interlocución con
la comunidad internacional sobre el tema y reivindica a las víctimas del
conflicto, dijo Christian Salazar Volkmann, representante de la Alta
Comisionada.
Agregó que ese reconocimiento facilita un diálogo constructivo, permite utilizar
términos comunes para referirse a la situación del país y contribuye a la
aplicación efectiva de la protección internacional.
Necesidades humanitarias de las víctimas
Salazar indicó que en el plano nacional, la medida refuerza la urgencia de
colocar en el centro de las consideraciones del Estado los derechos y
necesidades humanitarias de las víctimas.
La Oficina recordó que la existencia de un conflicto armado interno no depende
de reconocimientos políticos y que la negación o reconocimiento de esa realidad
por parte de diversos gobiernos colombianos no ha cambiado ni su naturaleza ni
su persistencia.
Subrayó que el reconocimiento por parte del presidente Santos no otorga ninguna
legitimidad moral o política a los grupos armados ilegales ni cambia la
exigencia de que los participantes en las hostilidades respeten el derecho
internacional humanitario.
El mandato de la Oficina de la ONU en Colombia parte desde hace 13 años de la
existencia de un conflicto armado interno y en ese contexto lleva a cabo una
observación sistemática de las violaciones a los derechos humanos e infracciones
al derecho internacional humanitario, ofreciendo asesoría y cooperación para
ayudar a superarlas y prevenirlas.
Swisslatin
(13.05.2011) |