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A pesar que los
Juegos Olímpicos de Invierno no tienen el mismo impacto movilizador
que sus homólogos de verano, el interés de la gesta
deportiva ha llamado la atención de la misma Asamblea
General de las Naciones Unidas, que el pasado lunes
pidió a todos los Estados miembros a observar la Tregua
Olímpica.
El
presidente de ese órgano de la ONU, Ali Treki, hizo el
llamamiento solemne en una sesión especial, con ocasión
de los Juegos de Invierno de Vancouver, Canadá, que
comienzan el próximo viernes, y que concentran la
participación de miles de atletas de países con fuerte
actividad deportiva invernal hasta el 28 de febrero.
“Llamo a todos los Estados a respetar sus compromisos
durante los juegos Olímpicos de 2010, y a tomar medidas
concretas a todos los niveles para promover una cultura
de paz y armonía basada en el espíritu de la tregua”,
dijo Treki.
Una
práctica de la antigua Grecia
La tregua fue retomada por el Comité Olímpico
Internacional en 1992 y por la Asamblea General de la
ONU en 1993.
La práctica que tiene sus orígenes en una tradición de
la antigua Grecia, debe observarse a partir de una
semana antes de las olimpiadas hasta una semana después
de la conclusión de esos juegos, periodo en que no
habían guerras y se ponía término a todo tipo de actos
belicosos.
EL COI
movilizado contra el dopaje
Por su parte el Comité Ejecutivo del Comité Olímpico
Internacional (COI) inició el programa de lucha contra
el dopaje que se desplegará durante las Olimpiadas de
Vancouver, y que prevé una serie de controles en la
Villa Olímpica, donde más de 800 atletas deberán
someterse a exámenes anti-dopaje.
Además de
este programa de pruebas previas a las competiciones,
los controles de dopaje se harán a los cinco primeros
clasificados de cada evento y otros dos competidores
seleccionados al azar.
De esta
forma, la gran mayoría de los 2 500 atletas presentes en
Vancouver serán controlados o al menos una vez antes del
comienzo de los Juegos.
Preocupación por atletas rusos
Por su
parte, el presidente del COI, el belga Jacques Rogge, se
ha mostrado preocupado por los numerosos casos de dopaje
entre deportistas rusos descubiertos en los últimos
meses y reveló, en una conferencia de prensa en
Vancouver, que ya había trasladado su inquietud al
presidente Dmitri Medvédev.
"Sin duda
estamos alerta ante tal número de positivos. Hablé con
el presidente Medvédev y le insistí en la necesidad de
tomar acciones contundentes contra el dopaje. Me
prometió que lo abordaría y luego ha sido muy claro al
respecto en sus declaraciones públicas", dijo Rogge al
término de la reunión de la Comisión Ejecutiva del COI
en Vancouver, donde el viernes se inauguran los Juegos
Olímpicos de Invierno.
Una docena
de esquiadores o bi-atletas rusos han dado positivo por
dopaje en el último año.
Rogge
defendió, en cambio, el derecho a participar en los
Juegos de la bi-atleta rusa Olga Medvedtseva, que dio
positivo en Turín y fue desposeída de la medalla de
plata que había ganado en los 15 kms. Una vez cumplida
la sanción de dos años que se le impuso, no hay motivos
para que no pueda volver a la competición, dijo.
Nueva
nacionalidad para atletas
En otro
ámbito, el Comité Ejecutivo aprobó tres cambios de
nacionalidad para atletas que participarán en Vancouver.
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El corredor
de trineo Petr Narovec pasó de la nacionalidad del
Principado de Mónaco a la nacionalidad eslovaca, el
esquiador Adam James McLeish de la canadiense a la
nacionalidad británica, y la patinadora Vanessa James de
la nacionalidad británica nacionalidad francesa.
Estos tres
atletas han cumplido con los requisitos de la COI sobre
el tema de las nacionalidades y obtuvo el respectivo
acuerdo de las Federaciones Internacionales y los
Comités Olímpicos Nacionales.
Swisslatin
(10.02.2010) |