El equipo suizo de Copa Davis tendrá que
jugar el repechaje para mantenerse en el grupo mundial,
luego de perder con EE.UU. 1-4 sin la presencia de
Roger Federer.
Decepción helvética por la temprana
eliminación en la Copa Davis a manos de Estados Unidos
por el abultado 4-1, resultado que una vez más pone en
tela de juicio el rol del equipo helvético en el grupo
mundial, al que accede cada vez que Federer decide
integrarse.
Wawrinka no pudo solo
La principal carta suiza - tras la no
presencia de Roger Federer- volvió a ser Stanislas
Wawrinka, quién derrotó a Blake el viernes, dejando
igualado el marcado 1-1, tras la derrota de Marco
Chiudinelli a manos de Roddick.
Tras el partido de dobles donde los
hermanos Bryan pusieron adelante al cuadro
estadounidense, la responsabilidad caía en manos
nuevamente de Wawrinka de poder mantener con esperanzas
a Suiza en la eliminatoria para esperar a un quinto
match.
Desde el principio, Roddick salió
decidido a no darle respiro al suizo y en dos horas de
juego, con 14 ‘aces’ y solamente dando una posibilidad
de quiebre en todo el match, se hizo del punto tras
parciales de 6-4, 6-4 y 6-2.
Defender permanencia en septiembre
Suiza tendrá ahora, que defender en
septiembre su permanencia en el grupo mundial, para lo
cual podría contar nuevamente con el número 2 mundial,
Roger Federer, cuyos caprichos en cuanto a su actitud
que adopta en Copa Davis, es criticado por buena parte
de sus propios seguidores.
La dependencia del equipo helvético de
la raqueta de Federer en este torneo es criticada
también por la prensa deportiva, que le enrostra su
postura poco “patriótica” llegado el momento cuando
tiene que optar entre decidir si ganar más premios y
puntos ATP, o defender al país. La vez pasada se le
perdonó, pues su ausencia fue por lesión.
Desnivel de jugadores
Cierto es que si Federer hubiera
enfrentado a Roddick el pasado fin de semana, Suiza
habría tenido más posibilidades de pasar a la ronda
siguiente. Lo que está claro, es que Suiza depende de
Federer, y después de Wawrinka, no hay otro jugador que
tenga un nivel parecido para disputar con éxito los
partidos claves en esta copa.
Un solo consuelo, es que otros países
también dependen de sus estrellas y cuando estos se
niegan a jugar o están lesionados, la diferencia de
nivel queda al descubierto.
Tal vez es este el encanto de la Copa
Davis.