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Los organizadores de la final de la EUROCOPA 2008, a
realizarse en junio próximo en Suiza y Austria, temían
como la peste las hordas de “hooligans”, pero ahora se
les infiltró un nuevo enemigo: una garrapata causante de
la temida “encefalitis centroeuropea”.
La
alarma la dio la propia UEFA desde su sede en la ciudad
suiza de Nyon, donde dio a conocer un estudio sobre el
riesgo existente tanto en Austria como en Suiza de poder
contraer la encefalitis centroeuropea, una enfermedad
producida por un virus que afecta al sistema nervioso
central.
La
UEFA explica las lesiones que podrían afectar a los
jugadores afectados por las picaduras de la temible
garrapata y, sobre todo, recordó la recomendación de
vacunación realizada a todas las asociaciones
finalistas. También se espera recomendaciones para los
turistas y viajeros.
Síntomas fatales
Los síntomas, en un principio, son similares a los de la
gripe, pudiendo evolucionar a parálisis, y en ocasiones
dejar secuelas permanentes o dar lugar al fallecimiento
y la enfermedad se adquiere a través de la picadura de
garrapatas infectadas o se puede transmitir por la leche
cruda infectada no higienizada, aunque no existe
transmisión directa de persona a persona.
Según fuentes médicas, el riesgo de enfermedad existe
principalmente en los meses de verano y en las zonas
rurales y boscosas, de varios países del centro de
Europa, entre ellos Austria y Suiza, por lo que la
vacunación está recomendada.
Dos tipos de virus
La
encefalitis europea es una enfermedad producida por un
arbovirus, transmitida al hombre por la picadura de
garrapatas, ixodes persulcatus (tipo oriental) e
ixodes ricinus (tipo europeo). También puede ser
transmitida a través de la ingesta de leche de animales
infectados.
El
virus tiene dos subtipos que provocan cuadros clínicos
diferenciales en dos áreas geográficas: el virus
occidental, que es prevalente en Europa Central y
provoca la encefalitis centroeuropea, y el virus
oriental, sobre todo en Rusia central, que provoca la
encefalitis rusa de primavera-verano.
Aspectos clínicos y síntomas
La
infección por el virus de la encefalitis transmitida por
garrapatas produce síntomas en apenas una de cada 250
personas. Debido a que la enfermedad es bifásica y la
infección neurológica se desarrolla sólo en el 5 al 30%
de los pacientes, en la segunda fase, los casos
neurológicos son una minoría. Por el contrario, la fase
inicial puede haber sido inaparente en algunos pacientes
con síntomas neurológicos.
Después de un periodo de incubación de hasta 28 días,
comienza la enfermedad con un síndrome gripal
inespecífico, fiebre, malestar, cefalea, mialgias,
náuseas y vómitos.
Los síntomas se resuelven espontáneamente en una semana,
finalizando la enfermedad en la mayoría de los casos.
Sin embargo, en otros progresa hacia la infección
neurológica, la remisión de los síntomas es temporal,
por lo general de 2 a 8 días (puede oscilar entre 1 y
20) y la enfermedad resurge con fiebre, cefalea y
vómitos.
La
segunda fase puede limitarse a una meningitis aséptica
(sobre todo en los niños) o se puede manifestar como
encefalitis, mielitis, neuritis radicular o sus
combinaciones, con casos graves que se producen más a
menudo en las personas ancianas.
Efecto en los niños
Los síntomas pueden pasar desapercibidos en los niños,
cuya enfermedad, en más de dos tercios de los casos, no
se complica con encefalitis ni mielitis. La alteración
de la conciencia, ataxia, temblor, parestesias y signos
focales, y con menor frecuencia convulsiones,
caracterizan el inicio de la encefalitis como
presentación.
La
debilidad de los miembros y la parálisis, por lo general
representan lesiones de la motoneurona baja de mielitis
o neuritis radicular; la paresia puede ser transitoria o
evolucionar a debilidad permanente y atrofia muscular.
De
forma más frecuente se afecta la cintura escapular y la
musculatura de los miembros superiores: también pueden
estar alteradas la continencia urinaria y otras
funciones autonómicas. En algunos casos puede producir
parálisis facial periférica y de la mirada, disfagia,
disartria y disnea, con menor frecuencia.
Los jugadores que opten por la vacuna que los proteja de
la garrapata, deben vacunarse 2 meses antes para que
tenga efecto durante la aparición del insecto, una
decisión que preocupa a los entrenadores. El técnico
suizo, Kobi Khun ha dejado el caso en la comisión médica
de “la nati” (nombre popular dada a la selección nacional
de fútbol).
Swisslatin
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