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El
retorno victorioso de Martina Hingis se transforma en un fenómeno
mediático
La ex campeona mundial fascina por su
personalidad y rompe con su propio mito. Apuesta cumplida por la
tenista suiza.
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Martina Hingis posando para la prensa
"glamour" con Anna Kournikova (Foto Evc-Wta)
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Victorioso resultó el esperado retorno
al circuito del tenis mundial de la ex campeona suiza Martina Hingis.
Cuatro años después de su última intervención en el Abierto de
Australia, la suiza Martina Hingis retornó a Melbourne Park donde
venció a la rusa Vera Zvonareva con autoridad.
En sólo 65 minutos, Hingis resolvió su
compromiso con un contundente 6-1 y 6-2 ante la rusa situada en el
puesto número 30 de la clasificación WTA, y accedió al segundo
turno. La ex campeona mostró con la misma inspiración de antaño,
aunque eso sí, un poco carente de la potencia de otros momentos. Pero
poco importa, la suiza juega ahora por placer.
Deporte y “glamour”
Lo importante esta vez no era el
resultado, sino la reaparición de la joven helvética, convertida en
un icono del deporte y del glamour. Un fenómeno sociológico. Hingis
describió su regreso como algo increíble.
“Volver aquí, a este estadio ha sido
muy importante para mí. Ahora mismo no sé ni qué decir; algunas
veces tenía que recordarme a mí misma que debía mantenerme fría y
centrada en el partido y en mi estrategia”, dijo la suiza tras
finalizar el partido y escuchar la ovación de cariño que le brindó
el público. Sin contar las abundantes buenas críticas de la prensa
especializada.
El retorno de una leyenda viva
El periodista español Dagoberto Escorcia de “La
Vanguardia de Barcelona”, un especialista de los circuitos
internacionales escribió entusiasta, que fue “todo un placer”
volver ver a la suiza en la cancha.
A juicio del especialista español, verla jugar es “todo
un regalo para la vista de los aficionados al tenis, que asisten a la
vuelta de una leyenda viva de este deporte cuando ya pensaban que sólo
la podrían ver en exhibiciones”.
En efecto, Martina Hingis, con 25 años, volvió
a un Grand Slam, al suyo, el de Australia, el que ganó tres años y
en el que disputó seis finales cuando impuso su jerarquía en el
tenis femenino entre 1996 y 2002. Y lo hizo con autoridad, venciendo
todos los miedos y asustando a las rivales. Ganó fácil, 6-1 y 6-2, a
una de las nuevas, Vera Zvonareva, en apenas 65 minutos.
Como si el tiempo no hubiera pasado
Martina Hingis en su retorno a las canchas
sólo cedió tres juegos a la adversaria, no concedió
servicio alguno y dio una exhibición de golpes ganadores y de voleas
como antes. Como si el tiempo no hubiera pasado. “Como cuando lo
ganaba todo (40 títulos individuales, 36 de dobles), como cuando
dominó el tenis 209 semanas consecutivas y fue la más joven número
uno que ha tenido el tenis”, agrega apasionado Dagoberto Escorcia.
Martina Hingis volvió con su sonrisa, que parece fingida, clasificada
en el puesto 349 del ranking, sin un kilo de más, con la misma
mentalidad, siempre jugando al ataque, de forma agresiva, llevando la
iniciativa, intentando liquidar el partido en cada punto.
La tenista que reapareció en Australia es la
Hingis de siempre, pero con la experiencia de haber pasado tres años
sabáticos, viendo el tenis desde las cabinas de televisión,
observando el sufrimiento y las alegrías de otras.
Hambre de triunfos
La joven helvética volvió a encantar y habría
que creerla cuando dice que "ahora tiene más hambre de triunfo
que cuando tenía 17 años. Esta es una historia diferente", dijo
Hingis antes de su vuelta a un nuevo Grand Slam. "Yo amo este
deporte, durante estos años he jugado exhibiciones, he comentado
partidos, he visto a todas las jugadoras y quiero ver que pasa ahora día
a día.
“Si puedo sobrevivir, será grande; si no,
tampoco haré de ello un drama. Hay muchas cosas por hacer en mi
vida". Con esa mentalidad, Hingis es aún más peligrosa. No
tiene necesidad de convencer a nadie, tampoco la exigencia de ganar
partidos. Ha vuelto para divertirse más de lo que lo hizo cuando
empezó, pero tiene ganas, muchas ganas de ganar el desafío.
Swisslatin |
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Buen
comienzo también para Roger Federer
En cuanto al otro suizo Roger Federer,
el actual número 1 del mundo se mantuvo en el tope del protagonismo en al
vencer en su primer encuentro del Abierto de Australia.
El número uno del mundo, junto a su
compatriota Martina Hingis, que regresó con una victoria a un Gran Slam,
fueron el centro de atención en las canchas de Melbourne.
Federer derrotó con facilidad al uzbeco
Denis Istomin por 6-2, 6-3, 6-2 y pasó sin gastar muchas energías.
En el estadio central Rod Laver, el número
uno mundial se mostró cómodo, dominó de inicio a fin al juvenil uzbeco,
que recibió una invitación de los organizadores, pero no pudo hacer mucho
con su juego de fondo ante el semifinalista de 2005, que busca su tercer título
de Gran Slam consecutivo, tras ganar Wimbledon y el US Open el año pasado.
Istomin, de 19 años, que jugaba por
primera vez en un Grand Slam, esgrimió como mejor arma su saque, que
incluso salía con más potencia que el de Federer, pero la gran cantidad de
errores no forzados (39) terminó enterrando sus esperanzas del número 195
mundial, reseñó AFP.
Sólido desde el fondo, soberbio con su
servicio y preciso con sus voleas, en apenas una hora y veinticinco minutos
Federer, firme candidato a recuperar el título que ganó aquí en el torneo
del 2004.
"No fue fácil, él sacó muy bien, pero rescato como hecho más
importante que me voy acostumbrando a las condiciones de jugar en el estadio
central", comentó Federer tras su victoria.
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