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Agua y energía (Foto WB/ Carnemark)

Agua y energía (Foto WB/ Carnemark)

Este año, la conmemoración internacional que celebra la ONU se centra en los vínculos entre el agua y la energía.

La comunidad internacional celebra este 22 de marzo el Día Internacional del Agua centrado en la estrecha relación entre la energía y el vital elemento, un vínculo clave para los objetivos del desarrollo sostenible.

Para la ONU, agua y energía son imprescindibles para erradicar la pobreza, y las interacciones entre ellos pueden facilitar o dificultar los esfuerzos por construir sociedades estables y garantizar una vida digna para todos.

El estrés hídrico

El cambio climático, derivado en gran medida del uso insostenible de la energía, incrementará el estrés hídrico y la escasez de agua en muchas regiones. Si se mantiene la actual tendencia al calentamiento, las iniciativas orientadas a facilitar el acceso universal al agua y la energía se verán afectadas.

Los vínculos entre el agua y la energía, que son muchos y muy estrechos, requieren políticas coherentes e integradas y estrategias innovadoras.

La ONU recuerda que tanto el uso del agua como la generación y la distribución de electricidad deben ser equitativos y eficientes para que todos los usuarios reciban la parte que en justicia les corresponde.

Agua y energía sostenible

ONU-Agua y la iniciativa Energía Sostenible para Todos impulsan en la esfera internacional estos objetivos, cuestiones que también son de crucial importancia en los debates sobre la agenda para el desarrollo después de 2015 (post objetivos del milenio).

“En el Día Mundial del Agua, comprometámonos a crear las políticas necesarias para garantizar que el agua y la energía sostenibles estén al alcance de todos, y no solo de unos pocos”, subraya el Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-moon.

Objetivos del Día

Para ayudar a tomar conciencia sobre la finalidad de celebrar este día, la ONU entrega seis objetivos básicos de reflexión, que puedan incitar a la acción inmediata.

  1. Aumentar la conciencia de las interrelación entre el agua y la energía.
  2. Contribuir a un diálogo político que se centra en la amplia gama de temas relacionados con el nexo de agua y energía.
  3. Demostrar, a través de estudios de casos, a quienes toman decisiones en el sector energético y en campo del agua, que los enfoques integrados al examinar los problemas energéticos del agua pueden lograr mayores impactos económicos y sociales.
  4. Identificar la formulación de políticas y los temas en los que la Organización de las Naciones Unidas, en particular ONU-Agua y ONU- Energía, puede ofrecer importantes contribuciones.
  5. Identificar los principales actores en el nexo agua-energía y asegurar su participación activa en el desarrollo ulterior de los vínculos energéticos agua-energía.
  6. Contribuir en las discusiones posteriores a 2015 (objetivos post-milenio) en relación con el nexo agua-energía.

Swisslatin / UN News (22.03.2014)


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