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Hasta fines de mayo
el Centro Pal Klee de Berna, rinde homenaje al gran
artista suizo que lleva su nombre, con una magnifica
exposición centrada en su biografía.
La presentación de
nuevas obras, con catorce salas temáticas dedicadas a
las etapas de la vida y obra de Paul Klee, su comienzo
en 1900 hasta las últimas obras de los años cuarenta. Se
exhiben los retratos de su primera familia y recuerdos
de personas y acontecimientos que han marcado su vida.
La selección de
cerca de 150 obras de Paul Klee está acompañada por una
ilustración detallada de su biografía en treinta
"ventanas". Los hitos de su vida se trazan a través de
fotografías, objetos personales, cartas, libros y otros
se presentan en pequeñas ventanas, "Klee erudito,"
Cincuentenario "," La enfermedad y la muerte, etc.
Pero la literatura
no se limita a la vida de Paul Klee: Se muestra la
influencia que todavía ejercen su personalidad y su
obra, que no sólo atrajo a una multitud de visitantes,
pero también puede inspirar a los artistas, músicos,
escritores y creadores de todo tipo.
En tres
habitaciones amuebladas ("
Audioteca, Videoteca y Biblioteca "), usted puede escuchar su
música, ver sus películas y leer libros de Paul Klee.
Una exposición montada a través de sus archivos.
Una rica
biografía
Considerado un vanguardista, la obra de Klee fue
influenciada por el impresionismo y expresionismo,
derivando en un arte propio que inspiró a los
surrealistas, expresionistas abstractos y artistas no
definidos.
Klee nació en Münchenbuchsee, Suiza, el 18 de diciembre
de 1879, en el seno de una familia de músicos, lo que en
gran parte colaboró para desarrollar su genio artístico.
A los siete años comenzó a tocar el violín y a los 11 ya
era miembro extraordinario de la orquesta de la Sociedad
Musical de Berna.
En
1898 se trasladó a Munich, Alemania, donde estudió arte
en una escuela privada y en la Academia de Bellas Artes
de la misma ciudad. En esta época hizo sus primeros
estudios para paisaje a lápiz, en los que muestra gran
influencia del impresionismo.
Acercamiento con los plásticos
Para 1901, emprendió un significativo viaje a Italia,
pues en los años siguientes trabajó una serie de
aguafuertes con insinuaciones de fantasía y sátira, en
los que mostró la influencia del expresionismo.
De
igual forma, demuestra su acercamiento a los grandes
artistas plásticos Francisco de Goya, William Blake,
James Ensor y Odilón Redon.
Munich fue testigo del contacto que Klee tuvo con la
pintura impresionista y post-impresionista, en especial
con la obra de Vincent van Gogh, Paul Cézanne y Henri
Matisse, lo que tuvo una fuerte influencia en las obras
del joven y genial suizo.
En
1911 conoció a Alfred Aubin, Wassily Kandinsky y August
Macke, entre otros, con los que expuso al año siguiente,
a través del contacto con el grupo Der Blauer Reiter.
La revelación de los colores
Fue
tres años después que Klee se declaró poseído por el
color, a partir de un viaje que hizo a Africa, mismo que
le hizo madurar como artista y descubrir el significado
de los tonos a través de nuevos escenarios.
Durante los siguientes 20 años, sus pinturas y acuarelas
mostraron el dominio de unas armonías cromáticas
delicadas y de ensueño, que generalmente usó para crear
composiciones sencillas y semi-abstractas, o incluso
efectos que las asemejan a mosaicos.
De
igual forma, fue un maestro del dibujo, muchos de los
cuales son complicadas líneas con un contenido que
deriva de una imaginería fantástica o ensoñada, técnica
a la que describió como "sacar a pasear una línea".
En
obras como "Máquina temblorosa" (1922), con sus
elementos fluidos y metálicos, creó una composición de
formas lineales y circulares interconectadas, con un
efecto evocador mucho más importante que lo que la
propia obra significa.
La vanguardia histórica
Entre 1920 y 1931, por invitación de Gropius, Klee fue
profesor en Bauhaus, la escuela alemana de arte más
vanguardista, la cual abandonó con la llegada del
nazismo al poder alemán y ocupó un cargo similar en
Dusseldorf.
El
periodo de la Bauhaus provocó en él la sistematización
del lenguaje pictórico y le brindó la oportunidad de
conocer a grandes exponentes de la vanguardia histórica
europea.
A
partir de 1935, su estilo pictórico comenzó a
simplificarse y se caracterizó por la presencia de
líneas gruesas y grandes áreas de colores matizados.
Así, los temas a los que enfocaba su obra tenían un tono
dramático y pesimista, debido a una enfermedad
progresiva que lo aquejaba: la esclerodermia.
Algunas de sus obras más sobresalientes son "Cúpulas
Rojas y Blancas" (1914), "Jardines (Tunesinos) Sureños"
(1919), "Máquina Temblorosa" (1922), "Sonido Antiguo,
Abstracto Negro" (1925), "Refuge" (1930), "Ad Parnassum"
(1935) y "La Muerte y el Fuego (1940).
Paul Klee murió en un hospital de Muralto, en Locarno,
Suiza, el 29 de junio de 1940, debido a la esclerodermia
que lo aquejó varios años.
Swisslatin (09.01.2010)
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