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La
fiesta de los colores en el Museo de Artes de Zürich
La colección Merzbacher-Mayer presenta obras
privadas de artistas modernistas, desde van Gogh a Picasso.
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Werner Merzbacher junto al cuadro de
Kirchner "Niña con gato" (Foto VD-H)
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Es una excepción esta vez, que el museo haya
decidido presentar una colección privada. El Kunsthaus (Museo de
Artes) de Zürich, con su exposición "Fiesta de Colores: La
colección Merzbacher-Mayer" ofrece un aspecto impresionante, al
mostrar una de las más importantes colecciones privadas de arte
moderno y mundialmente más significativas.
El Kunsthaus ha esperado largo tiempo para ello. La
presentación de este extraordinario tesoro era un proyecto anhelado
desde hace años. De Picasso, Van Gogh y Klee hasta Kandinsky,
Kirchner y Matisse, muestra la Colección Merzbacher-Mayer.
Pasión y sentido artístico
Esta colección comienza con el pequeño pero exclusivo grupo de extraordinarias obras, que la Señora
Gabrielle Merzbacher-Mayer heredó de sus abuelos Bernhard y
Auguste Mayer.
Basado en la pasión y
sentido artísticos, curiosidad, osadía y energía se creó el núcleo
de su esencia. Hoy, se mantiene el constante y alto nivel conjunto de
pintura y escultura moderna, que ha ido creciendo durante las últimas
décadas y lo seguirá haciendo.
(Foto:
"Dama con sombrero de paja" de Alexei Von Jawlensky).
Una cuidada y mimada colección familiar, que crece
con el tiempo junto a los integrantes de la Familia Merzbacher. No es
una colección de bodega, de archivo, sino una colección viva, activa
que va en aumento; forma parte esta vida familiar; y si se ha hecho
tan grande es porque sólo han adquirido, nunca vendieron.
Bajo la tutela de Tobía Bezzola
La exposición a cargo del curador Tobia Bezzola ha
sido realizada en estrecha colaboración con Werner Merzbacher:
"Ha sido un placer trabajar con una persona que
conoce cada una de las obras hasta en sus más mínimos detalles, era
como estar trabajando con un artista", acotaba Bezzola, al
explicar el proceso de organización y montaje de la exposición.
La misma no está organizada en forma cronológica,
aunque este aspecto se haya respetado. Tampoco es documentalista. En
la forma que está generalmente conceptuada, los cuadros deciden.
Cuando alguien convive con estas obras, tiene otro concepto, lo que
caracteriza la exposición: predominio del colorido sobre lo concreto.
Un ambiente íntimo
Al ser una colección privada, se ha pretendido
destacar ese ambiente íntimo de la colección.
Se trata de una muestra grandiosa, que nos lleva a
una interesante confrontación con las tendencias del arte,
predominantemente de fines del siglo XIX y principios del siglo XX.
Una muestra individual del Arte y la Historia del Arte. Gracias a las
buenas ideas y el buen gusto de la elección en su momento, se cuenta
con el arte más individual y curioso.
Es uno de los grandes proyectos de "Credisuisse,"
patrocinador de la muestra y del cuidado y documentado catálogo en
forma de libro, didáctico y a la vez ilustrativo.
Esta exposición es algo más que una actividad didáctica.
Ella no pretende contarnos algo de la Historia del Arte, sino
compartir vivencias de artistas. Y como nos sugiere Werner Merzbacher:
"con esta exposición deseo trabajar en usted, una positiva
percepción, en este difícil y en
ocasiones deprimente mundo".
Y puedo constatar que lo consigue: su colección nos
impregna ¡alegría en el alma!.
Swisslatin
- Veronica Dettwiler-Hernández |
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Werner
Merzbacher, un coleccionista agradecido de
Suiza
"Es para mí una necesidad dirigir algunas palabras personales sobre
esta exposición.
Es uno de los puntos
importantes en mi vida y no es nada fácil, después de una vida privada
discreta, de pronto enfrentar notoriedad pública.
Yo tenía discrepancia de
sentimientos en mí, de orgullo y agradecimiento; pero un poco de
incomodidad pues hasta ahora, era para nuestra familia y para mí más
sencillo en el extranjero, en
diferentes lugares, como desconocidos, mostrar una parte de esas obras artísticas.
El deseo de anonimato y vida
retirada, permanece. No obstante está el compromiso contrapuesto a una
parte de nuestra esfera privada, lo que propiamente quiere decir, compartir
con ustedes la alegría y el amor por el arte.
Esto lo hago como
agradecimiento hacia nuestro país y a su gente y con ello manifestarle mis
profundos lazos de unión hacia ellos.
Agradecer el haber sido
acogido en 1939 cuando llegué siendo un niño, huyendo como refugiado,
donde se me abrieron las puertas y me fue permitido recibir en gran
cantidad, amistad y afecto."
Gracias a ello, pudo
ahorrarse el horroroso destino alcanzado por sus padres en el Holocausto.
" No soy un Historiador,
ni estudié Historia del Arte. Como coleccionista privado, no tengo que
atender a esto, que todas las tendencias, períodos artísticos sean
representados; sino que puedo, según mi propio carácter, elegir aquellas
obras que me agradan."
"Para construir una
colección de museo, se tiene que encontrar y seguir más fuertemente los
criterios tomados. Nosotros todos estamos interesados por querer abarcar
muchos períodos de la Historia del Arte, sin embargo, sólo consideramos
aquellas tendencias que corresponden a nuestro carácter y expresan nuestros
sentimientos.
Así
viene a ser que las obras tienen que combinar y complementarse entre si;
comunicarse unas con otras y formar una unidad."
En el Kunsthaus Zürich,
10 de Febrero al 14 de mayo
2006.
Heimplatz
1
8001 Zürich
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