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La
Organización Meteorológica Mundial (OMM) recomienda mantener la
vigilancia sobre las fluctuaciones climáticas del Océano Pacífico tropical,
conocidos como los fenómenos del Niño y La Niña.
La OMM
recomienda a las regiones que se suelen ver afectadas por el fenómeno de La Niña
que tengan en cuenta que este año existe más riesgo de que ocurra uno de estos
episodios, en particular el de “La Niña”, que se caracteriza por temperaturas
frías y perdurables, en contraste con las del Niño, que destaca por temperaturas
oceánicas inusualmente calientes sobre el Océano Pacífico Ecuatorial.
En los
próximos meses los especialistas de la predicción climática de la OMM invitan a
vigilar de cerca la situación en el Pacífico tropical y seguirán facilitando
regularmente interpretaciones más detalladas de las fluctuaciones del clima
regional, que comunicarán los Servicios Meteorológicos e Hidrológicos
Nacionales.
“El
Niño descartado”
“La
previsión para el resto de 2010 es que existe la posibilidad de que prosigan las
condiciones cercanas a las de un episodio de La Niña o simplemente condiciones
frías-neutras, aunque es más probable que siga la progresión hacia unas
condiciones típicas de un episodio de La Niña en toda la cuenca, cuya intensidad
se desconoce por el momento”, sostiene el comunicado.
En
cambio la OMM considera altamente improbable que se vuelva a producir un
episodio de El Niño.
Debido a
que las temperaturas del mar bajo la superficie en la parte central y oriental
del Pacífico ecuatorial son más frías de lo normal y los modelos de predicción
siguen indicando nuevos descensos de esas temperaturas, lo que hace que casi
todos los modelos de predicción dinámicos apuntan a que, con toda probabilidad,
se vuelva a producir un episodio de La Niña
No se
sabe cuando exactamente ocurrirá
“Aunque
es posible que prevalezcan condiciones de un episodio La Niña en los próximos
meses, es difícil determinar cuándo ocurrirá ese episodio y cuál será su
magnitud y, en estos momentos, las temperaturas de la superficie del mar no
dejan traslucir que se vaya a producir un fenómeno especialmente intenso. No
obstante la OMM afirma, que “es bastante probable que esas condiciones se
consoliden y acaben convirtiéndose en un episodio de La Niña en toda la cuenca
durante la segunda mitad de 2010”.
Lo que significa en
la práctica
El
efecto de “La Niña se traduce por condiciones anómalas, como la disminución de
la presión a nivel del mar en la región de Oceanía y aumento de la misma en el
Pacífico tropical y subtropical junto a las costas de América del Sur y América
Central. Esto contribuye a aumentar la diferencia de presión que existe entre
ambos extremos del Pacífico ecuatorial.
Los vientos alisios
anormalmente intensos ejercen un mayor efecto de arrastre sobre la superficie
del océano aumentando la diferencia de nivel del mar entre ambos extremos del
Pacífico ecuatorial. De este modo el nivel del mar disminuye en las costas de
Colombia, Ecuador, Perú y norte de Chile y aumenta en Oceanía.
Disminuye el nivel del mar
Como
resultado de la intensificación de la surgencia de aguas relativamente frías a
lo largo del Ecuador, la temperatura superficial del mar disminuye por debajo
del valor medio climatológico.
La
presencia de aguas relativamente más frías en este sector constituye la
evidencia más directa de la presencia del fenómeno La Niña. En general las
máximas anomalías térmicas negativas son de una magnitud inferior a las que se
registran durante los episodios El Niño.
Durante los eventos de "La Niña" las aguas calientes en el Pacífico ecuatorial
se concentran en la región junto a Oceanía y es sobre esta región donde se
desarrolla la nubosidad y la precipitación más intensa.
Las principales consecuencias
Desde la
época precolombina, los pescadores del norte del Perú observaron la existencia
de una corriente marina cálida en dirección hacia el sur, que típicamente
aparece cerca de la Navidad. De ahí el nombre El Niño (el Niño Jesús) para
denominarla.
También
observaron que cada cierto tiempo esta corriente era más intensa, más cálida y
se presentaba acompañada por graves alteraciones climáticas que se traducían en
la ocurrencia de intensas precipitaciones en una región de características
áridas.
Mortandad de peces y de pájaros
A
los graves trastornos provocados por la inundaciones se suman profundos cambios
en el ecosistema marino. Las aguas anormalmente cálidas son pobres en nutrientes
y los peces deben migran buscando aguas más frías. Una gran cantidad de ellos
mueren, produciendo un colapso de la actividad pesquera.
Se
produce además una fuerte mortandad de los pájaros (aves guaneras) que se
alimentan de los peces y los que sobreviven se desplazan hacia el sur en busca
de alimento.
Swisslatin (07.07.2010) |