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Ciencias y Medio Ambiente


Los movimientos humanos, como el aprendizaje de la danza depende de factores socio-culturales (foto Arteleku)

El recuerdo de los movimientos humanos depende del origen cultural de las personas

Estudio del Instituto Max Planck explica también la memorización de los pasos de bailes.

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La manera en la que las personas recuerdan los movimientos aprendidos en su infancia tiene estrecha relación con la cultura de la que proceden las personas, según un estudio dirigido por el Instituto Max Planck de Psicolingüística.

El suizo Daniel Haun, responsable del estudio explicó en una entrevista a la revista “Current Biology” que "la mente humana varía más entre culturas de lo que solemos asumir, incluso las tareas cotidianas que nunca pensaríamos que se hacen de cualquier otra forma, como recordar movimientos corporales, se hacen de forma diferente en otros lugares".

Diferente localización de objetos en el espacio

Los investigadores partieron de la base de estudios anteriores que sostienen que las culturas diferían en la forma en que representan las localizaciones de objetos en el espacio. Según esta interpretación, todas las personas recuerden los movimientos corporales de forma esencialmente similar, debido a la organización del cerebro.

Pero Daniel Haun y su colega Christian Rapol, co-autor del estudio, contradicen esta visión hasta ahora aceptada entre los psicolingüistas, tras haber estudiado la forma en que las personas de culturas diferentes recuerdan los movimientos de los bailes aprendidos en la infancia.

Según los científicos, estas diferencias no son sólo un tema lingüístico sino que reflejan diferencias en la forma en la que nuestras mentes codifican y recuerdan las relaciones espaciales.

Estudio comparativo

Los investigadores realizaron experimentos sobre grupos de niños alemanes y de Namibia en el aprendizaje de bailes.

El experimentador e instructor de baile se colocaba a su lado y les mostraba un movimiento sencillo, agitando sus manos juntas de un lado a otro en una secuencia de derecha-izquierda-derecha-derecha. Después les pedían que se dieran la vuelta para mirar en dirección opuesta y 'bailar de nuevo'.

Los niños alemanes que aprendieron con éxito el baile casi siempre movían sus manos en la secuencia derecha-izquierda-derecha-derecha con independencia de en qué dirección miraran.

La flexibilidad de la mente humana

En cambio, los niños namibios cambiaban la dirección de sus movimientos, de derecha-izquierda-derecha-derecha a izquierda-derecha-izquierda-izquierda dependiendo de en que dirección miraban en cada ocasión, es decir todo lo contrario.

Es decir, cada grupo reprodujo mentalmente los movimientos que siempre han realizado en sus propios medios culturales.

Según señalan los investigadores, estos nuevos descubrimientos subrayan la extraordinaria diversidad y flexibilidad de la mente humana.

"Se vuelve cada vez más y más claro que no podemos simplemente extrapolar de las investigaciones de nuestras propias poblaciones u otras. Para comprender la mente humana necesitamos ampliar nuestra perspectiva y asumir la diversidad en vez de la universalidad de la cognición hasta demostrar lo contrario", explica el profesor Daniel Haun.

La diferencia cultural resulta entonces clave para explicar la forma en que nuestro cerebro memoriza movimientos que a simple vista nos parecen normales, en consecuencia que están predestinados por nuestro origen socio-cultural.

Swisslatin (3.02.2010)
 
 
 
 

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