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Un nuevo
estudio que interesará seguramente a la selección Suiza
de fútbol, especialista en fallar penales en los
momentos claves, explica por qué los equipos pierden los
partidos en los lanzamientos desde el punto de penalty.
El estudio
podría ayudar también a llegar lejos a las selecciones
nacionales clasificadas para el próximo Mundial de
Sudáfrica, donde se prevé numerosos encuentros que
deberán definirse desde los 12 pasos.
Una
investigación publicada por la revista Journal of Sport
and Exercise Psychology demuestra de forma científica el
efecto de la ansiedad en el movimiento de los ojos del
futbolista cuando se dispone a lanzar una pena máxima.
El estudio
indica que cuando los jugadores que lanzan el penalty se
muestran impacientes están más predispuestos a mirar y
concentrarse en el portero que les aparece en el centro
de su visión. Debido a la ajustada coordinación entre
mirada y movimiento, los lanzamientos tienden a hacerse
por el centro de la portería, haciéndolos más fáciles de
detener por el portero.
La
traicionera ansiedad
El profesor
Greg Wood, de la Escuela de Deporte y Ciencias de la
Salud de la Universidad de Exeter, que ha dirigido al
grupo de investigadores, atribuye estos cambios en los
movimientos y enfoque del ojo a la ansiedad.
"En una
situación de alto estrés, estamos más predispuestos a
centrarnos en cualquier estímulo desafiante y
concentrarnos en él, más que en el propio objetivo que
nos ocupa. De esta forma, al disparar un penalty con
nerviosismo, la atención del lanzador se centrará en el
portero en lugar de las zonas óptimas para que el
disparo se convierta en gol,” explica.
A su juicio
esta disfunción condiciona la dirección del lanzamiento
e incrementa la posibilidad de que se tire directamente
a donde se encuentra el portero.
Los ensayos
clínicos
Los
investigadores estudiaron a 14 miembros del equipo de la
universidad dee Exeter a los que les pidieron realizar
dos tandas de lanzamientos. En la primera sólo tuvieron
que hacer los disparos con sus mejores artes. Pero en la
segunda tanda, los científicos introdujeron elementos
para que los jugadores se pusieran nerviosos: se les
advirtió de que los resultados serían registrados y que
el mejor ganaría 50 libras.
A los
jugadores se les repartieron gafas especiales que
permitían a los investigadores registrar con precisión
los movimientos del ojo y analizar el punto de atención
de cada lanzador y la cantidad de tiempo dedicado a
analizar las diferentes localizaciones en la portería.
La mirada
nerviosa
Los resultados
mostraron que cuando están nerviosos, los futbolistas
miraban al portero significativamente antes y por más
tiempo. Este cambio en la conducta del ojo hizo a los
jugadores más predispuestos a lanzar la pelota al centro
de la portería, facilitando al portero detener el
disparo.
Los
investigadores creen que los entrenadores podrían
aplicar técnicas de entrenamiento que permitiesen a los
jugadores no dejarse llevar por esta influencia a la
hora de ejecutar una pena máxima.
La FIFA
toma nota
En cuanto a
los expertos de la Federación Internacional de Fútbol
(FIFA), tomaron nota con interés del estudio y sostienen
que para ellos, resulta más interesante atribuir a
factores humanos y deportivos que los jugadores fallen
los penales.
Para validarlo sugieren
que se estudie también por qué los porteros atajan los
penaltys.
“Esa es la
magia del fútbol”, argumentan, al igual que se oponen
con énfasis a introducir la vídeo para dirimir los
fallos arbitrales.
Swisslatin / agencias
(26.01.10) |