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Tras la falta
de consenso en que terminó la Cumbre sobre el Cambio
Climático, la ONU abrirá a la firma de los Estados
miembros, la “Declaración de Copenhague” como
alternativa a alcanzar un verdadero acuerdo que deje
satisfechos a todas las partes.
El anuncio de
la apertura de este mecanismo multilateral lo hizo el
lunes el jefe de Planificación de Estrategias del
Secretario General de la ONU, Robert Orr.
La ONU
considera que la declaración, en la cual se transformó
finalmente el acuerdo, y que los participantes en la
cumbre “tomaron nota” es un documento político, lo que
significa que su firma proveerá las bases para comenzar
a negociar un tratado que suceda al Protocolo de Kyoto.
El
representante del Secretario General de la ONU,
aprovechó además para aclarar que el texto fue negociado
por 29 países más la Unión Europea, y no por cinco, como
afirmaron algunos medios de prensa. Estaban
representados todos los grupos de Naciones Unidas.
“Sudán fue invitado como presidente del Grupo de los 77,
vino como presidente del Grupo de los 77, pero cuando el
proceso había terminado dijo que no había estado allí
como presidente de los 77 sino como Sudán”, indicó Orr.
El lado positivo según la ONU
Por su parte el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon
ha vuelto a insistir en el lado positivo de la cumbre
destacando el compromiso de los países a limitar el
aumento de la temperatura global a menos de 2 grados
Celsius, y los objetivos de mitigación a corto plazo
asumidos por las naciones industrializadas y en
desarrollo.
“Reconocemos que lo acordado no responde a la evaluación
científica de mantener la elevación global de la
temperatura por debajo de 2 grados Celsius. Pero sin ese
compromiso, nos enfrentaríamos a perspectivas de
elevación de la temperatura de hasta 6 grados “, dijo
Ban.
Subrayó como uno de los aspectos más importante el texto
el establecimiento de un fondo para ayudar a los más
vulnerables que incluye el compromiso de recabar para
ese fin 30.000 millones de dólares anualmente hasta
2012, y posteriormente 100.000 millones anuales hasta
2020.
Adoptar la
Convención marco
En este sentido, el futuro de los acordado en Copenhague
ha quedado en manos de la ONU, que deberá intensificar
esfuerzos para que los países aseguren que ese
mecanismo comience a funcionar lo más pronto posible.
Desde el punto
de vista técnico, los Estados, si desean hacer avanzar
la causa climática, deberán firmar formalmente el
Acuerdo de Copenhague, en el contexto de la Convención
Marco de Cambio Climático, que dispone la ONU y que está
abierta a la participación de todos los países.
Seguimiento
de los compromisos contraídos
El Secretario General de la ONU, se ha comprometido por
su parte, a continuar los contactos diplomáticos con los
líderes mundiales para alentarlos a cumplir sus
compromisos lo más pronto posible, y a trabajar por el
logro de un acuerdo sobre cambio climático global
legalmente vinculante en 2010.
Ban Ki-moon dijo que durante todo este proceso que se
abre ahora, se tendrán en cuenta las experiencias
adquiridas en Copenhague y se considerará cómo agilizar
el proceso de negociación.
Como próxima etapa, anunció que a principios de 2010
establecerá un panel de alto nivel sobre desarrollo y
cambio climático para abordar esos temas desde el punto
de vista de las estrategias, y enseguida procurar su
incorporación armoniosa en el texto legalmente
vinculante que se pretende aprobar en 2010.
Este punto es
clave para las organizaciones medioambientales, que
critica los “acuerdos” de Copenhague por no tener
carácter vinculante, los que les hace temer incluso, que
los aportes financieros anunciados tampoco sean
cumplidos, pues no son obligatorios.
Swisslatin
(22.12.2009) |