|
Este
jueves entró en vigor la prohibición de comercializar y usar nueve productos
químicos que fueron recientemente incorporados a la lista negra de sustancias tóxicas que
deben ser eliminadas según el Convenio de Estocolmo de los Contaminantes
Orgánicos Persistentes (POPs por sus siglas en inglés).
La decisión fue adoptada por la Conferencia de
las Partes de la Convención en su cuarta reunión en mayo de 2009, en Ginebra, tras
una semana de debates entre los 160 países signatarios de la citada convención.
Estas
sustancias se añaden a la lista de 12 otros tóxicos ya en vigor considerados
como seriamente perjudiciales para la salud y el medio ambiente.
Un plaguicida
agrícola empleado en el Tercer Mundo
Estos
nueve productos químicos de efectos tóxicos que deben de dejar de utilizarse son
los siguientes:
-
Lindano (utilizado en el tratamiento de la sarna y de los piojos así como en
insecticidas)
-
Alfa
hexaclorociclohexano (es un subproducto del lindano)
-
Beta
hexaclorociclohexano (es un subproducto del lindano)
-
Éter
de hexabromo difenilo y éter de heptabromado difenilo (utilizado en los
retardantes de llama)
-
Éter
de tetrabromodifenilo y éter de pentabromodifenilo (utilizado en los
retardantes de llama)
-
Clordecona (utilizada en plaguicidas agrícolas)
-
Hexabromobifenilo (utilizado en los retardantes de llama)
-
Pentaclorobenceno (usados en los fungicidas y en los retardadores de llama)
-
Ácido de perfluorooctano sulfónico, sus sales y el flúor de perfluorooctano
sulfonyl (utilizados en aparatos y componentes eléctricos y electrónicos,
imágenes fotográficas y algunos textiles).
En
los productos de consumo
Los COPs son las sustancias químicas más
tóxicas que existen en el planeta. Permanecen en el medio ambiente por muchos
años y se desplazan a grandes distancias, causando grave daño ecológico y
múltiples efectos en la salud humana y animal, como deterioro de los sistemas
inmunitario, nervioso y reproductivo, mutaciones genéticas y distintos tipos de
cáncer.
Muchos de estas sustancias se encuentran
en algunos productos de consumo común en la actualidad, que se distribuyen en
todo el mundo y se sabe que se acumulan en los organismos humanos y animales,
poniendo en peligro la salud y la seguridad de las personas.
Responsabilidad de los gobiernos
"La inclusión de estos 9 COPs del Convenio de
Estocolmo demuestra que los gobiernos de todo el mundo se comprometieron a
reducir y finalmente eliminar los productos químicos en toda la comunidad
mundial, a fin de impulsar la salud pública, contribuir al desarrollo sostenible
y avanzar hacia una economía verde" , indicó el Sub-Secretario General y
Director Ejecutivo del PNUMA, Achim Steiner.
"Al extender por primera vez el alcance de la cobertura de la Convención
de Estocolmo, los gobiernos han fortalecido los esfuerzos para proteger la salud
humana y plantear cuestiones sobre productos químicos a la cima de la agenda global",
dijo a su vez Donald Cooper, Secretario Ejecutivo del Convenio de Estocolmo.
Swisslatin /
27.08.2010 |