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Con ocasión de la celebración la
semana pasada del Día Humanitario Mundial, el Programa de las Naciones Unidas
para el Medio Ambiente (PNUMA) lanzó un nuevo centro de recursos en línea,
destinado a impulsar esfuerzos para reducir el impacto ambiental de la
asistencia humanitaria y las operaciones de recuperación alrededor del mundo.
El trabajo del Centro de Recursos para
la Integración del Medio Ambiente en las Acciones Humanitarias, se basa en la
recopilación de información práctica en la que se explica cómo integrar
consideraciones ambientales en la acción humanitaria.
El proyecto partió de la premisa que
las acciones humanitarias y los esfuerzos de asistencia salvan vidas y
proporcionan apoyo esencial luego de desastres naturales, conflictos y otras
crisis, pero a pesar de este importante papel, pueden provocar daños en el medio
ambiente, que normalmente no se prioriza como un asunto para salvar vidas.
Algunos ejemplos
Acciones tales como la tala de árboles
para proporcionar albergue y madera para el fuego, así como el inadecuado manejo
de residuos médicos pueden impactar el éxito tanto de las actividades de ayuda
humanitaria como de las de recuperación.
También se mencionan las presiones
adicionales sobre los recursos naturales y el sustento que pueden hacer a
las poblaciones aún más vulnerables frente a futuras crisis.
En la Republica Democrática del Congo,
por ejemplo, el tamaño y densidad de los asentamientos para personas
internamente desplazadas ha resultado, en algunas áreas, en una severa
degradación de las poblaciones de vida silvestre, árboles y otros recursos
naturales, inclusive invadiendo el Parque Nacional Virunga.
El caso de Haití
Luego del devastador terremoto en
Haití en enero, la urgente distribución de comida tuvo como resultado un gran
incremento de residuos sólidos y líquidos, debido principalmente al empaque.
Adicionalmente, la distribución de comida cruda ha incrementado la necesidad del
uso de carbón, lo que puede llevar a la remoción de aún más árboles en un país
cuya cobertura forestal se estima alcanza solo entre el 2 y el 4%.
Lograr que las operaciones de
asistencia y recuperación sean ambientalmente responsables asegurará que tanto
el bienestar humano como el del medio ambiente sean protegidos y conservados al
responder a un desastre o conflicto.
Las buenas prácticas
Una serie de buenas prácticas han
demostrado que incluir consideraciones ambientales en operaciones humanitarias,
no es sólo mejor para el medio ambiente, sino que resulta costo-efectivo, como
por ejemplo, el envío de suministros vía marítima en lugar de aérea, así como
operaciones logísticas predecibles y planeadas coordinadamente.
El PNUMA ha establecido este centro en
respuesta a una clara necesidad de las organizaciones humanitarias de contar con
información confiable y actual sobre la integración de consideraciones
ambientales en sus políticas y estrategias de desarrollo, diseño de programas y
actividades de asistencia.
Más de 150 recursos obtenidos de más
de 20 organizaciones ya se encuentran disponibles en el sitio de Internet,
organizados por sector y tema ambiental.
El nuevo sitio web presenta
directrices, material de entrenamiento, casos de estudio y otras herramientas,
con el objetivo de servir como manual a los que realizan actividades de
asistencia humanitaria.
Puede acceder al sitio
pulsando este enlace
Swisslatin
(26.08.2010) |