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Los cientos de
discursos que se vertieron en la pasada Cumbre del
cambio climático del mes de diciembre en Copenhague,
dejaron en un segundo plano la presentación de acciones
concretas llevadas a cabo por algunas organizaciones que
operan en torno a la defensa del medio ambiente.
Fue el caso
del Programa de las Naciones Unidas para el Medio
Ambiente (PNUMA) que anunció en el marco de la cumbre,
que la campaña de los mil millones de árboles había
alcanzado la meta de los 7.000 millones de árboles
plantados a través del mundo, lo que corresponde a uno
por cada habitante del planeta.
En los últimos
tres años, millones de personas, desde scouts a
presidentes y desde niños en edad escolar a ciudadanos
adultos y ejecutivos de empresas, se han arremangado y
han puesto manos a la obra para plantar árboles en favor
del medio ambiente. El total de árboles plantados en
todo el mundo ascendió a 7.300 millones en 167 países.
El
seguimiento de la campaña
El PNUMA
emprendió la campaña Plantemos para el Planeta: Campaña
de los mil millones de árboles en noviembre de 2006,
durante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre
el Cambio Climático, en respuesta a la amenaza, aunque
también a las oportunidades, que presentan el
calentamiento de la atmósfera y los problemas más
amplios de sostenibilidad, desde el abastecimiento de
agua a la pérdida de diversidad biológica.
La iniciativa
alienta a las personas, comunidades, empresas,
industrias, organizaciones de la sociedad civil y los
gobiernos para que planten árboles. Una vez la decisión
tomada, los participantes a la campaña firman en un
registro su compromiso utilizando el sitio web de la
campaña, (ver enlace al final del artículo), sistema que
permite a la opinión pública realizar el seguimiento del
compromiso.
Por cada árbol
que se planta en el marco de la campaña, el PNUMA lleva
un registro exhaustivo y transparente con datos
completos de contacto, especie de árbol y lugar donde se
plantó.
Hay un filtro
para las contribuciones que superan los 200.000 árboles:
por toda promesa superior, el PNUMA se contacta
directamente con quienes planten los árboles para
verificar las cifras.
El papel de
los árboles y la deforestación
Los árboles
absorben el dióxido de carbono y son sumideros de
carbono de gran importancia. Se estima que los bosques
de todo el mundo almacenan 283 gigatoneladas de carbono
solamente en su biomasa, y que el carbón almacenado en
la biomasa de los bosques, la madera, la hojarasca y el
suelo prácticamente duplica el carbono de la atmósfera.
A nivel mundial, entre 1990 y 2005, el carbono de la
biomasa de los bosques descendió 1,1 gigatonelada de
carbono por año (el equivalente a 4.000 millones de
bolsas de 25 kg de carbón).
Antes del
comienzo de la agricultura, hace unos 10.000 años, los
bosques cubrían la mitad de la superficie terrestre del
planeta. Hoy queda poco más de la mitad de esos bosques
originales.
En todo el
mundo, la deforestación continúa al ritmo alarmante de
aproximadamente 13 millones de hectáreas por año, que
representan una superficie semejante a la de Grecia o
Nicaragua.
Mientras que
en los países de renta alta las tierras forestales
crecen un 0,1% todos los años, en los países de renta
baja se están reduciendo un 0,5% por año.
Sudamérica
afectada
África y
América del Sur son las regiones que sufren la mayor
pérdida neta de bosques. En África, se estima que casi
la mitad de la pérdida forestal se debe a la extracción
de leña. En Europa, en cambio, la superficie forestal
está creciendo.
Asia, que en
el decenio de 1990 registró una pérdida neta, consiguió
por su parte un aumento neto de los bosques en los cinco
últimos años, sobre todo debido a la forestación en gran
escala de China.
El sitio de la
campaña:
clic
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(12.01.2010) |