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Militantes
antimundialistas provenientes de diferentes redes
sociales internacionales de Asia, África y América
Latina, incluido el movimiento indígena, los sindicatos,
ONG de cooperación y otros movimientos sociales,
manifestaron este sábado en Ginebra contra la OMC.
Pero la
protesta fue disuelta por la policía poco antes que los
manifestantes llegaran a la sede de la Organización
Mundial de Comercio (OMC), cuando un grupo encabezado
por la corriente “Black Block”, (ala dura de los
antimundialistas europeos) comenzaron a romper ventanas
de bancos y relojerías en el centro de Ginebra.
Varias
personas vestidas de negro de ese grupo usaron mazas
para romper ventanas del Credit Suisse, un café de
Starbucks y otras instituciones durante la protesta,
donde según medios suizos concurrieron cerca de 2.000
personas.
La policía
con escudos anti-motines se movió para desviar a los
manifestantes, cuya ruta había sido acordada previamente
con autoridades de la ciudad. Los manifestantes también
encendieron barricadas y quemaron varios vehículos.
Contra
la liberalización del comercio
Manifestantes portando carteles, junto con cerca de una
decena de tractores, se habían reunido más temprano para
protestar contra la conferencia ministerial de tres días
de la OMC que comienza el lunes.
Activistas
dicen que las políticas de comercio adoptadas por
miembros de la OMC crean pobreza en países ricos y
pobres al ajustar a agricultores de países en desarrollo
y deprimir los estándares de la mano de obra en naciones
industrializadas.
Entre las
ONG participantes destacaba Vía Campesina, la red
mundial "Nuestro mundo no está en venta" (OWINFS) que
han lanzado un llamado a boicotear la próxima reunión
ministerial de la OMC porque según ellas "para frenar el
cambio climático es necesario acabar con la
liberalización del comercio mundial".
Cambiar
el comercio, no el clima
Representantes de esta red formada por ONG, ecologistas
y activistas sociales, y miembro de Ecologistas en
Acción, basan sus posturas en el informe "Cambiemos el
comercio, no el clima", un estudio que advierte de que
el modelo de comercio internacional y de inversiones
actual "es una de las causas fundamentales del aumento
de emisiones de gases de efecto invernadero".
La OMC
impulsa modelos de producción y de consumo basados en la
deslocalización y el consumo de energía fósil y de
bienes naturales, explica el informe.
La
producción de vehículos, por ejemplo, comienza con la
producción de piezas en más de 800 lugares de Europa,
unos elementos que después se recopilan en Alemania, se
envían a Argentina y, tras ser ensamblados ahí, son
distribuidos por todo el mundo, "con todas las emisiones
que esta cadena de producción genera".
"El sistema
alimentario no es distinto y desde la cadena de frío, al
transporte o el empaquetado, el proceso emite entre el
15 y el 20 por ciento del total de CO2 mundial".
De
Ginebra a Copenhague
Datos como
estos ponen de manifiesto que "hay una gran relación
entre el sistema comercial mundial y el cambio
climático" y demuestran que la OMC es responsable de
ello porque "esta organización sin legitimidad sólo
defiende los intereses de las grandes compañías
multinacionales", según el informe.
A pesar de
los disturbios, las ONG seguirán concentradas en
Ginebra, de donde dos caravanas saldrán hacia Copenhague
para participar en la Cumbre del Clima de la ONU de
diciembre, para realizar todo tipo de actividades
paralelas a esta reunión oficial.
En Ginebra,
varias ONG han protestado contra la represión policial
que se concentró según ellos, en repeler a los
manifestantes pacíficos y no al núcleo duro, del “Black
Block, que acostumbra a provocar incidentes de este
tipo, en cada protesta antimundialista en que
participan.
Swisslatin /28.11.2009 |