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La hasta ahora
tranquila campaña de las organizaciones pacifistas
suizas que consiguieron someter a referéndum la
iniciativa popular contra las exportaciones de armas ha
dado un salto hacia la tribuna internacional, de donde
han llegado ahora, importantes apoyos de dos antiguos
premios Nóbeles de la Paz.
En efecto,
Desmond Tutu y Adolfo Pérez Esquivel han expresado su
simpatía por la iniciativa contra la exportación de
material de guerra sometida a votación popular el
próximo 29 de noviembre.
"Si Suiza
prohíbe la exportación de armas, será un ejemplo para
otros países y un incentivo para que reconsideren sus
leyes sobre las exportaciones", dijo el arzobispo Tutu
en una carta enviada a la organización autora de la
iniciativa, el « Grupo por una Suiza Sin Ejército » (GSSA,
en su sigla francesa).
Terminar
con el comercio de la muerte
Por su parte
el premio Nóbel 1980, Adolfo Pérez Esquivel, presidente
de la Fundación Servicio Paz y Justicia, también ha dado
su apoyo a los patrocinadores de la iniciativa,
subrayando el rol de Suiza en materia de neutralidad.
La iniciativa
que lleva como nombre "Para la prohibición de la
exportación de material bélico" fue lanzada en 2006 y
tras reunir más de 100.000 firmas necesarias para
convocar un referéndum, los suizos deberán pronunciarse
acerca de la prohibición de exportar material de guerra
y tecnologías destinadas a la fabricación de armas.
El comercio de armamento que tenga como destinatario
empresas establecidas en el extranjero también debe ser
abolido, estipula el documento sometido a votación, pero
la iniciativa no se opone ni a la exportación de armas
deportivas y para la caza, ni a la venta del material
necesario para el desminado humanitario.
"Este comercio
es éticamente inaceptable. Especialmente en Suiza, un
país neutro, que sirve como mediador a nivel
internacional, es depositario de los Convenios de
Ginebra y está activo en el ámbito humanitario", dijo el
diputado Carlo Sommaruga, cuyo partido, el Socialista,
apoya la iniciativa.
Razones
éticas versus razones económicas
Los
partidarios de la prohibición han sacado a la luz
pública algunos escándalos de los últimos años, donde ha
quedado demostrado que el material bélico proveniente de
Suiza, fue vendido a países en pleno conflicto interno,
violando así un punto esencial de la legislación federal
helvética, por lo que llaman a poner término a esa
hipocresía.
Por su parte
el Gobierno, los partidos de derecha y el sector
económico relacionado con la industria de armamentos,
llaman a votar en contra de la iniciativa invocando
razones económicas, como la pérdida de empleos.
En respuesta a ese argumento, la iniciativa estipula una
ayuda federal de diez años a favor de las regiones que
se verían afectadas económicamente si los suizos aceptan
la prohibición de las exportaciones de armas.
Precedentes
en plena « Guerra Fría »
Cabe señalar
que ya en 1972, en plena « guerra fría » los suizos se
pronunciaron por una iniciativa semejante, denominada
"Para un control reforzado de las industrias
armamentistas y la prohibición de exportaciones de
armas" que fue rechazada por el 50,3% de los votos
En 1997, la
iniciativa "Para la prohibición de exportar material de
guerra", fue rechazada 77,5% de los votantes.
Con la
votación del próximo 29 de noviembre, será la tercera
ocasión que los suizos son llamados a pronunciarse
contra su industria de exportación de armas, esta vez
sin el muro de Berlín ni la « guerra fría » como telón
de fondo.
Swisslatin
(3.11.2009) |