|
El gobierno helvético continúa desplegando iniciativas
destinadas a evitar una arremetida internacional en
contra del secreto bancario, y ofrece ahora colaborar en
materia fiscal con los países interesados, pero en forma
individual.
El presidente de la confederación Hans-Rudolf Merz,
manifestó este jueves en rueda de prensa, que Estados
Unidos, Francia y Japón han sido los primeros países que
han expresado su interés en renegociar el tratado sobre
doble imposición que tienen con Suiza.
Nuevas medidas
El anuncio se inscribe en el contexto de las nuevas
medidas adoptadas por el Gobierno helvético, que ha
prometido eliminar la distinción entre fraude y evasión
fiscal que contempla su legislación, una de las
principales exigencias de la Unión Europea.
También la Confederación se ha comprometido a reformar
la figura del secreto bancario para facilitar el
intercambio de información con otros países, aunque sólo
de manera individual. La reforma no implica en ningún
caso, su eliminación, subrayó una vez más Hans-Rudolf
Merz.
Esta decisión siguió a la amenaza que pendía sobre Suiza
de figurar en una "lista negra" de la Organización de
Cooperación para el Desarrollo Económico (OCDE), próxima
a publicarse y en la que figurarán los países que no
cooperan en materia fiscal y que serían objeto de
sanciones comerciales.
Varios acuerdos sobre doble imposición
La introducción de modificaciones al secreto bancario
obligará a Suiza a renegociar acuerdos sobre doble
imposición con unos 70 países.
Resulta "muy probable" que Suiza inicie el proceso con
Washington, declaró Merz al término de una sesión
extraordinaria del Ejecutivo helvético para abordar esta
cuestión.
Suiza y Estados Unidos tienen pendiente resolver un
desacuerdo alrededor de UBS, acusado por el segundo país
de haber ayudado a numerosos clientes estadounidenses a
defraudar al fisco.
UBS tuvo que pagar más de 700 millones de dólares de
multa y levantar el secreto bancario de unos 300
titulares de cuentas para cerrar ese litigio, pero la
Justicia de EE.UU. le ha exigido posteriormente
informaciones bancarias de varios miles de clientes más,
a lo que el establecimiento se ha negado hasta ahora.
El secreto bancario seguirá existiendo
Este asunto ha sido debatido también esta semana por las
dos cámaras del Parlamento suizo, donde Merz intentó
disipar los temores y dudas aclarando que Suiza no ha
aceptado suprimir el secreto bancario, sino modificarlo.
Suiza se encuentra una posición delicada, que sólo se
despejará durante la reunión del G20, momento en que la
Confederación podrá anunciar otra serie de medidas
tendientes a colaborar con los gobiernos que lo
soliciten en el tema fiscal.
Swisslatin / agencias
|